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5 preguntas a Grethel Morell sobre retos Premio Fotografía Feminista

¿Existe una fotografía feminista en Cuba?

¿Todas las fotografías realizadas por mujeres hablan de género?

¿Creen los fotógrafos en etiquetas?

¿Qué pautas se están asumiendo como espejos?

El Premio en cifras + perfiles profesionales + temáticas abordadas

Accede ahora a las respuestas de Grethel y descubre si una golondrina hace verano.

Grethel-Morell-150x150Fotografía feminista en Cuba, golondrina sin verano

Por Grethel Morell

 

Para AA

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 El Premio de Fotografía Feminista en Cuba, convocado por Circuito Líquido, ha sido un reto; tanto para participantes como para gestoras. Establecer diálogo creativo desde teorías y prácticas feministas en el arte actual de esta región del Caribe, es complejo; más cuando se apuesta por una cultura visual óptima, efectiva; cuando se busca pactar concordia entre contenido y propuesta; cuando se persigue una trama congruente que nivele obra, enunciado y compromiso, eludiendo maniqueísmos y posturas extremas como todo arte de excelencia pretende.

 

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Wanda Canals, Selfsupporting II, Mención Premio Fotografía Feminista

Hay que partir del hecho de que no existe aún una categoría de fotografía feminista cubana, midiendo desde La Habana y confrontado líneas con eventos de similar proyección (casi todos de iniciativas independientes). En este instante, no se puede asentar un obrar fotográfico feminista contemporáneo hecho en Cuba, de estilo absoluto, grupo creativo o de acción. Hay imágenes, hay firmas, que de modo intermitente o a la par de otras maneras de fotografiar, lanzan expresiones de matiz feminista. O algunas que conscientemente coquetean, se visten por momentos de ese arte de defensa; aunque la mayoría lo conciben desde un enfoque de género.

De ello sí vale afirmar: hay en este país fotografía y acciones performáticas conservadas  fotográficamente con visión de género. Desde las adveridas clásicas (Marta María Pérez, Cirenaica Moreira, Lidzie Alvisa, por mencionar algunas), hasta las miradas recién egresadas de la Universidad de las Artes. Figuraciones creadas por profesionales de la cámara, que nutren un acervo fotográfico pulsante, múltiple, inquietante, más de lo previsto, pero sobre todo necesitado de espacios, confrontación, encauzamientos y revisitaciones serias.

Comparto dos ángulos que se tornan agudos en nuestro contexto, desde la recepción e interpretación de la imagen. Cuidado con las posturas reduccionistas y el análisis artificioso de las obras cuando de asimilar conceptos del feminismo se trata. El primero se evidencia al querer tejer por la misma hebra a todas las creadoras. No necesariamente por ser mujer se hace arte feminista y no todas las fotografías aportadas por mujeres hablan de género. El segundo, es mejor individualidad profunda, que multitud alígera. Es más respetable la deconstrucción de una pieza, un discurso artístico, desde preceptos, basamentos teóricos sólidos; que aunar disímiles tramas e instauraciones femeninas bajo formulismos altisonantes, en boga, pero livianos en su empleo. La inercia de un esquema se vuelve peligrosa, contraproducente. Ejemplifico en otro lenguaje, no todas las fotógrafas son propicias para llenar exhibiciones y textos que pretenden explorar género, y en cuanto a imágenes, no todo elemento portador de una simbología de rudeza, utilizado desde un argumento plural, hablará per sé de fragilidad o violencia. Se precisan hoy tantas escalas en la crítica como en las obras.

El concurso

En esta primera edición del Premio… se recibieron más de un centenar de obras, bajo la autoría de diversas formaciones y procedencias (autodidactas, academicistas, docentes, profesionales, publicistas, fotorreporteras, fotorreporteros, personas aficionadas, historiadoras). A las derivaciones de los estudios académicos de la imagen, en su versión privada, se les sugiere tomar esmero en el manejo de los lenguajes y eludir saturación de patrones.

Se acogieron fotografías de varias zonas de la Isla, con predominio de un obrar heterogéneo e interpretación abierta de temática y motivaciones. Sobre estas últimas es de apuntar la necesidad de un mayor rigor en su articulación y de una coherencia total entre las ideas expresadas en la escritura y las ideas que sustentan la fotografía. Estamos hablando de un arte que viaja de la experiencia personal a la narrativa visual. Un arte preciso, convincente. Fotografías resultantes de un registro de performance (por cierto, nadie apostó por este sendero), imágenes construidas en pos de un fundamento o aquellas robadas de la realidad en franco sentido de ensayo o documentalismo.

 

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FranK Lahera, MmuuJJeerr

Sobrevino una casi equitativa participación de artistas sin distinción de sexo. ¡Bravo por los ellos que no creen en etiquetas! Se mostró prevalencia de fotografía digital, de composiciones preparadas, uniformidad de técnicas y un balance nivelado entre imágenes a color y las legendarias escalas de grises. En general, se respiró mesura en los riesgos de planos y encuadres, así como discreción en el máximo beneficio de la luz.

Desde el concepto de la imagen marcó un tanto la diversidad. Emergieron desde las tradicionales estipulaciones de mujer blanca, madre, heterosexual, apocada en el silencio o la (auto)reclusión; hasta las visiones más contemporáneas del discurso lésbico y transexual, pasando por la noción de travestismo y los sujetos queer en la representación fotográfica. Es de reconocer la intención de asumir y expresar las diferentes maneras de feminidad, sexualidad y posturas inclusivas en la creación participante, en sintonía con los tiempos e idearios que corren. Como también es de inquirir en las pautas que se están asumiendo como espejos, modelos sin cuestionamientos, en detrimento de una eficaz solución de imaginarios.

 

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Maribel Amador, S/T

Se han descuidado la arqueología de la imagen, la eficacia de los subtextos, la relación sutil entre estética y enunciado. Se vive redundancia de los motivos, reiteración de estereotipos;  proclive en diálogos con lo travestido y con la opresión del ente femenino. Esto último ceñido a lo físico y a estándares sicosociales ¡Hay tantas formas de violencia, desde los enclaves íntimos hasta los macroespacios! No cuestiono que se repitan los objetivos fotográficos, si no la creatividad disminuida y los enfoques para interpretarlos.

Pocas utilizaron sus cuerpos como cauce. Mínimo el peso autoreferencial y la autoimagen, paradójico en una tendencia tan afín al género. Por otro lado, se replican esquemas visuales del patio. Favorable es desapegarse de salidas estéticas propias de fotografías y artistas íconos de nuestra historia del arte; a no ser que la finalidad sea una apropiación consciente.

 

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Misladis González, de la serie De mi Vagina enojada y otras historias…

Esbozar otros pasos sobre corduras feministas aportaría riqueza a posteriores eventos. Ayudaría indagar en esferas como la mujer rural, las madres solteras, los patrones de belleza y la cosificación mediática y sexual de la mujer, el desbalance de responsabilidades y exigencias, el ciberacoso, la trampa del fluido corporal condicionante del género, la asimilación en nuevos escenarios de otras convenciones de lo femenino, el homenaje suspicaz a grandes mujeres cubanas del universo creativo, de la intelectualidad. Un arte de directriz y de acción, artistas comprometidas y comprometidos con los conflictos de su época y contexto. ¿No hay otra Ana Mendieta? Pudiera.

 

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Jessyca San Román, Zipp

No se ha de cejar en la búsqueda y conciliación de este arte. El Premio de Fotografía Feminista ha de tener nuevas ediciones, con su atípico valor agregado del Encuentro con Expertas post-premiación. Ágora para crecer y quebrar formulismos vanos. Demostrado queda, un solo certamen y breves encuentros no alcanzan cielos. Al menos, no en este tema. Se requiere más. Desde el empeño y la constancia hay que sembrar caminos, educar, visibilizar, confrontar. Se pretenden espacios y labores, más golondrinas y verosímiles estaciones.

 

 

Y a ti ¿qué otras “golondrinas” y “estaciones” te gustarían que existieran?

 

 

 

 

Todo lo que necesitas saber sobre el Premio de Fotografía Feminista y del Encuentro con expertas

Completa tu pack de fotografía con:
Fotografía y mercado en Cuba
Apuntes para la enseñanza de la fotografía en Cuba
Premios de Fotografía en Cuba

 

Te esperamos en la 2ª.  edición del Premio de Fotografía Feminista de Circuito ;-)

Inscríbete al seminario Luc Chessex en Cuba, miradas de género

 

cartel-seminario-luc-final+ de Luc Chessex aquí

 

¿Quieres saber por qué necesitas inscribirte a este seminario inmersivo de fotografia impartido por Grethel Morell?

  • Porque nadie te ha contado qué tuvo de diferente el lenguaje fotográfico del suizo Luc Chessex y precisas conocer cuál ha sido su aporte a la fotografía cubana, en especial para tu generación
  • Necesitas herramientas que te permitan cambiar el “statu quo” en el campo artístico cubano, creando y/o promoviendo obras fotográficas que fomenten la equidad entre los géneros
  • Buscas inmersiones fotográficas creativas y no sabes dónde encontrarlas

Circuito tiene la solución, con este seminario enriqueces tus conocimientos sobre fotografía cubana, potencias tu creatividad, y te posicionas como experta/o

Grethel-Morell-150x150Inscríbete ya al seminario inmersivo Luc Chessex en Cuba, miradas de género, impartido por Grethel Morell, perfecto para fotógrafas/os creadoras/es visuales, estudiantes, profesionales del sector artístico y fans de la fotografía.

 

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Lunes 17 | miércoles 19 | jueves 18, de 10:00 am. – 1:00 pm | martes 18, Networking con Luc Chessex, de 3:00 – 4:00 pm.

 

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Centro para la Interpretación de las Relaciones Culturales Cuba- Europa, O´Reilly # 4 esquina a Tacón. H. Vieja, a un paso de la Plaza de Armas

 

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Sala Polivalente, con aire acondicionado +  zona Wifi para que puedas subir a tu perfil en redes sociales imágenes del networking con Luc, y de los encuentros con expertas/os e invitadas.

 

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Rellena ahora el formulario de inscripción (tienes que darte prisa porque solo son 30 plazas)

 

Visualiza ahora todo lo que conseguirás si te apuntas a este seminario de fotografía:

  • Inmersión creativa en torno a uno de los temas recurrentes en la obra de Luc: la mujer, en el paisaje urbano, en el rural y en los maniquíes, y el Focus será su libro de ensayo fotográfico Cherchez le femme, por primera vez será abordado en Cuba, desde una mirada de género.
  • Fotografía inmersiva podrás fotografiar mujeres de la Cuba actual, a partir de los preceptos de Luc, con una mirada feminista o de género.
  • Julio César G. Pagés te ofrecerá herramientas que te permitirán identificar, desde la creación fotográfica, los estereotipos sexistas que reproducen la violencia hacia las mujeres, para que puedas cambiar el “statu quo” en el campo artístico cubano y promover obras desde una perspectiva de equidad
  • Networking con Luc Chessex

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Cerramos inscripciones en 20 días.

 

Te aseguramos que no hay otro programa inmersivo como este en el mercado formativo de América Latina. Compruébalo tu misma/o

Reserva las fechas en tu calendario: lunes 15 | miércoles 17 | jueves 18 de mayo, de 10.00 am a 1:00 pm  | martes 16, de 3:00: 4:00 pm

Sesión 1

Cuba por un suizo, las nuevas visiones de Luc
Por Grethel Morell, experta en fotografía cubana

Cuando el eje de la fotografía en Cuba giraba en torno a “las imágenes bellas… sobre la vida épica” de los primeros años del 60, Luc comienza a idear nuevas miradas. Tras una larga y fructífera estancia en la Isla, el fotógrafo aporta e influye en la representación de lo social, los sujetos populares, la mujer; en el concepto de ensayo fotográfico y en la edición de imágenes en publicaciones periódicas (Revista Cuba Internacional).

Principales ejes de esta sesión:

¿Qué tuvo de diferente el lenguaje fotográfico de Chessex?  | ¿Cuál fue su aporte al fotodocumentalismo cubano? | La impronta en sus contemporáneas/os y el aporte  para las nuevas generaciones de creadoras/es visuales.

Sesión 2

Networking con Luc Chessex (3:00 – 4:00 pm.)
Mediadora: Grethel Morell, experta en fotografía cubana

Diálogo con Luc en torno a su impronta en la revista Cuba Internacional, su aporte al fotodocumentalismo de la época; y a los ensayos fotográficos: Le visage de la Révolution. Essai photographique sur les images de Fidel Castro à Cuba, Los cubanosCherchez la femme.

Sesión 3

Cubanas por un suizo, la representación femenina en la obra de Luc
Por Grethel Morell y Julio César G. Pagés

Diálogo a partir de una selección de fotografías del libro de autor Cherchez la femme; ensayo fotográfico publicado en el 2014 (Musée de L´Elysée, Lausanne), sobre la visión de las mujeres cubanas en los años 60-70. Recopilación de imágenes que comprenden y desandan estereotipos, roles profesionales, clases sociales, racialidad y otras aristas asociadas a estudios de género. Temática, libro y autor por primera ocasión abordados desde este enfoque en Cuba.

Fotografía inmersiva (microejercicio)

Bebiendo de las directrices de Luc y la perspectiva feminista y/o la mirada de género las personas participantes podrán fotografiar mujeres de la Cuba actual. No será determinante la tecnología a utilizar (tipo de cámara); se apreciará contenido y perspectiva. Esta mirada contemporánea a las mujeres se expondrá en la segunda parte de la siguiente sesión.

Sesión 4

Panel. Relaciones de género y creación visual
Coordinador: Julio César G. Pagés

Invitadas: Isabel Moya, investigadora y experta en género y Marilyn Solaya, directora de cine (Vestido de novia).

La visualidad y sus diferentes ámbitos de creación reproducen estereotipos sexistas sobre las mujeres. En el panel se abordarán, desde diferentes aristas, el tratamiento de estas temáticas en los espacios académicos, y el de las políticas públicas en Cuba.

Tienes hasta el 2 de mayo para enviar tu planilla de inscripción a Luc Chessex en Cuba, miradas de género.

Si resultas seleccionada/o, el 3 de mayo recibirás un email (no olvides, tu matrícula será efectiva cuando nos confirmes participación)

Nos vemos en el seminario con Grethel, Luc, Pagés, Isabelita y Marilyn :-)

 

Las personas que descargaron esta convocatoria también descargaron:

Premios de Fotografía en Cuba
Fotografía y Mercado en Cuba
Apuntes para la enseñanza de la fotografía en Cuba

Tutorías Curaduría. Imágenes de la 3ª. edición + Tip de Curaduría

Del 27 al 30 de junio de 2016 realizamos en Factoría Habana las Tutorías y Microtutorías de Curaduría, conducidas por Ibis Hernández, co-curadora Bienal Habana y Ada Azor, Gestora Cultural Circuito Líquido.

Aquí tienes imágenes de las sesiones de coaching

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Ibis Hernández y Gabriela Ramos

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Maeva Peraza e Ibis Hernández

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Modesto Díaz, Claudia Pérez e Ibis Hernández

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Modesto Díaz

 

También te ofrecemos un Tip de curaduría, que te resultara útil a la hora de curar tu exposición.

8va Bienal de Mercosur 2011. Muestra de Eugenio Dittborn.  Foto: Flavia de Quadros/indicefoto.com

8va Bienal de Mercosur 2011. Muestra de Eugenio Dittborn.
Foto: Flavia de Quadros/indicefoto.com

Una exposición no es una lista de obras o artistas, sino una experiencia corporal: La forma cómo se da esa experiencia en el espacio debe ser estudiada ¿Por dónde entro? ¿Qué veo, qué oigo? ¿Cuál es el remate visual de cada movimiento? una exposición memorable se concibe en la mente, se compone en el espacio y se experimenta con el cuerpo”.

José Roca, curador. Bienalidades

El colombiano José Roca fue el curador general de la 8ª Bienal de Mercosur

Apuntes sobre la enseñanza de la fotografía en Cuba

Erick Coll. Concierto, 2013

Erick Coll. Concierto, 2013

¿Qué relatos privilegia la enseñanza de la fotografía en Cuba desde los espacios académicos institucionales?

¿Cuáles son sus actuales desafíos?

¿Cómo es posible que la fotografía cubana, caribeña o latinoamericana se encuentre relegada en los programas de estudios universitarios?

¿Por qué nichos como el fotoperiodismo, la fotografía publicitaria y aquella asociada al diseño gráfico, quedan rezagados en las mallas curriculares, siendo los dos últimos dominados prácticamente por espacios educativos privados?

Encontrarás las respuestas en este relato personal de la experta en fotografía cubana Grethel Morell, quien durante cinco años ejerció la docencia fotográfica, en diversos centros académicos del país.

¡Léelo ahora!

Grethel-MorellApuntes sobre la enseñanza de la fotografía en Cuba. Lasitudes, funcionalidad y reforma

Por Grethel Morell

 

Erick Coll. De la serie Tatuajes, 2014-2015. Profesor Principal de la  Cátedra de Fotografía del ISDI

Erick Coll. De la serie Tatuajes, 2014-2015. Profesor Principal de la Cátedra de Fotografía del ISDI

Cinco años de trabajo continuo y tenaz en la docencia fotográfica, en la consultoría y tutoría de estudiantes, en la preparación de programas, renovación de asignaturas (al menos intentarlo, lo de renovar), sé que no son portadores de homenajes y monumentos (aunque algún diploma o carta aval guarde por ello). Pero los amé intensamente, como todo amor, di a manos llenas, recibiendo algo único a cambio: experiencia. Desde ella, narraré.

Como profesora adjunta de la Facultad de Artes y Letras de la Universidad de La Habana, docente en estudios de grado, postgrados, cursos de maestrías, como profesora del Centro de Superación para la Cultura adscrito al Ministerio de Cultura, intenté abrir, variar, defender una de las manifestaciones más jóvenes y promisorias del arte. Desde el sacrosanto estrado, y con el fardel de la estricta formación académica sobre mis hombros, procuré trazar nuevos horizontes sobre la apreciación fotográfica e incorporar la historia y validación de la fotografía de esta Isla. ¿Éxitos?, habría que preguntarle a graduados y colegas. Hoy hablaré de lo que creo no debe ausentarse de las aulas universitarias – o no – si de fotografía vamos a predicar.

Narrar la historia

La historia de la fotografía contada desde nuestras academias, paradójicamente, no privilegia la fotografía cubana, caribeña o latinoamericana. El modelo metodológico reinante se ocupa de historiar la técnica, el desarrollo de la invención, las tendencias dominantes cruzadas con nombres favorecidos por la historiografía occidental.

 

Erick Coll, On-off, de la serie Conceptuales, 2013-2015

Erick Coll, On-off, de la serie Conceptuales, 2013-2015

Efectivo, valedero y altamente aplicable de por sí en cualquier centro de altos estudios es relatar, hacer ver la historia, a partir de los hechos y los nombres emanados de los grandes circuitos de poder. Núcleos hegemónicos, que construyen e hilvanan la historia de la creación artística, dígase Europa y algo de Estados Unidos. No lo juzgo, lo utilizo. Sin embargo, quebrantable, desestimable resulta no incluir en la narración pedagógica algo de nuestra historia. Más que algo: nuestra Historia. En sintonía, contrapuesta, engarzada o simplemente visualizada, frente a las grandes historias.

 

Ossain Raggi, de la serie Restauración. El anillo y el estanque, 2006-2012. Fundador y profesor del Departamento de Fotografía del ISA

Así, entre otros efectos, los futuros críticos, gestores, curadores o comisarios, sabrán mejor de lo que hablan, escriben, seleccionan o promueven. Tomando en cuenta además, que sabrán postular o aquilatar las producciones y las firmas de su nación o región geográfica, de tan altos bienes como otras de etiquetas eurocéntricas o newyorkinas.

Libros

Para enseñar la historia se necesitan libros. La bibliografía mínima sigue siendo difícil de conseguir: libros actualizados, de ediciones aumentadas y corregidas (Beaumont Newhall, Helmut Gernshein, Naomi Rosenblum, por citar los esenciales). Aunque es de anotar que los textos sueltos son de más fácil accesibilidad por estas últimas generaciones, gracias al uso y abuso (limitado) de la internet. Red que ha favorecido también el acercamiento a los ensayos clásicos (Walter Benjamin, Giséle Freund), desaparecidos muchas veces de nuestras grandes bibliotecas físicas.

Pero aún falta. No existe un libro que aglutine textos, guíe, oriente, organice el conocimiento al que debe enfrentarse el estudiante. Por ejemplo, Fotografía como asignatura autónoma en la carrera de Historia del Arte no goza de algo tan elemental como una Selección de Lecturas. Se precisa con urgencia una recopilación de escritos (bilingüe, dado que la mayoría de los ensayistas no son hispanohablantes), sobre todo de apreciación, estética fotográfica, incluso de los poquísimos textos y teóricos cubanos que tenemos. Por cierto, cabría preguntarse ¿dónde está el volumen dedicado a la historia de la fotografía cubana? Y por falta de hacedores de libros, no es.

Innegable es que este asunto de la ausencia de los materiales de consulta, también es propiedad de otra hacienda: las editoriales. Con pesar se reconoce que las políticas editoriales del país, en grandísima medida, no tienen contemplada la entrega de libros especializados en arte o sencillamente de (o sobre) fotografía.

Contenidos

 

Ossain Raggi, de la serie Restauración. El anillo y el estanque, 2006-2012

En los planes de estudio del nivel superior de la enseñanza se le debe ofrecer mayor espacio a temáticas o directrices de interpretación de la imagen, con bases en la teoría y la semiótica, aplicadas a la fotografía. Una tendencia en boga hace más de veinte años, propia de las artes plásticas o artes visuales, que en nuestro terreno aún se maneja con espinado decreto y precaución, o a veces, con fatua superioridad ininteligible.

 

Erick Coll, Orden jónico, de la serie Conceptuales, 2013-2015

Erick Coll, Orden jónico, de la serie Conceptuales, 2013-2015

La semiótica de la imagen, asociada a la fotografía, asoma en los estudios de maestría en Historia del Arte. Sin embargo, la teoría de la imagen (encomio del concepto y simbolismo), o más conocida como Estética Fotográfica (¡consolidada en teoría y teóricos desde los años 70!), no es invitada al baile. Es como si estuviese desactualizada o al desuso en nuestros predios. Preferencia de análisis que cada vez gana más adeptos, escribientes y teóricos en el mundo. Desde los clásicos, Roland Barthes (¡su Cámara Lúcida es un texto que tiene más de 30 años!) o Susan Sontag, hasta los más contemporáneos como el muy activo y magistral Joan Fontcuberta con sus doctrinas de “fotografía y verdad” y creación multidisciplinar, deberían mencionarse cuando de educar fotográficamente se trate.

Fotografía, gráfica y noticia

Más allá de la anécdota y la relación detallada de nombramientos y circunstancias, existen zonas específicas de la fotografía como expresión y estado, que no deben quedar rezagadas de los manuales de enseñanza. Pienso en sectores como el fotoperiodismo, la fotografía publicitaria o aquella asociada al diseño gráfico.

En el primero, aún persiste alto grado de empirismo. A pesar de las voluntades por el avance profesional que ha sostenido la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC), aún se respira un tope estrecho. De aquella suma experiencia del curso 1987-1988 que incluyó fotografía en nivel superior, en coordinación con la entonces Facultad de Periodismo de la Universidad de La Habana, y bajo la especialización de periodismo gráfico, han pasado tiempo y requerimientos. Nuevas exigencias demanda la formación del fotoperiodista hoy, en un universo tan veloz en cuanto a imagen, información visual y noticia.

 

Erick Coll, Cotidiano, de la serie Conceptuales, 2013-2015

Erick Coll, Cotidiano, de la serie Conceptuales, 2013-2015

No solo a los próximos fotorreporteros les favorecía nuevos espesores. ¿Los comunicadores sociales tienen sentido del valor y selectividad de la imagen fotográfica que ha de acompañar a sus textos? ¿O disponen de elementos para hacer, para crear? En el presente se ha vuelto común, aunque no cuestionable si el resultado es bueno, el hecho de que un redactor, reportero o periodista realice sus propias fotos para ilustrar su crónica. Razón de más para que adquiera nociones del alcance y discurso de la imagen.

No obstante, ese asunto pasa por otro feudo que trasciende el de la enseñanza. La categoría -que antaño existió- de Editor de Imagen o Director de Fotografía de un diario, hoy acá es lamentablemente irreal. Este es un rol que se apremia de veras en las publicaciones periódicas nacionales (impresas o digitales), donde al final va a imperar una imagen débil y meramente “ilustrativa”, sin que haya medido un criterio especializado.

Por su parte, la fotografía publicitaria y la fotografía coligada al diseño gráfico, ha pasado a ser dominio de las academias privadas y de una institución rectora como el Instituto Superior de Diseño (ISDI), respectivamente. Las asociaciones o entidades particulares, devenidas academias de arte y fotografía, con similar intencionalidad a los principios de los clubes y colegios republicanos (años 40-50), emprende la manifestación por sectores y demandas. El ISDI por su parte, la tiene incorporada como asignatura básica (en estudios de diseño gráfico) y ha hecho habitual que el docente provenga del ejercicio fotográfico.

Para ser justos…

 

Erick Coll, Sin título, de la serie Conceptuales, 2013-2015

Con mirada retrospectiva, se ha avanzado. En los años 80 se logró incluir la Fotografía en los programas básicos de la enseñanza académica del arte, el periodismo y el diseño. Se impulsó el aprendizaje técnico y panorámico a través de cursos y talleres, albergados por la UPEC, el Instituto Internacional de Periodismo José Martí o la sección de Fotografía de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC). Con mirada temporal, se ha logrado mantener e irradiar tenuemente. Con mirada contemporánea, se ha empozado.

 

Ossain Raggi, de la serie Restauración. El anillo y el estanque, 2006-2012

Ossain Raggi, de la serie Restauración. El anillo y el estanque, 2006-2012

Se continúa instruyendo sobre la fotografía en algunos centros de educación superior, los asociados a especialidades de la cultura artística en general (Universidad de las Artes, Facultad de Artes y Letras, ISDI), en la nueva modalidad de las academias privadas, en talleres puntuales promovidos por instituciones de variados perfiles (UNEAC, Centro de Estudios Ché Guevara, Oficina del Historiador de la Ciudad capital), alguna ONG y creadores independientes. Pero, en general, se adolece de una enseñanza rectorada desde la constancia, la funcionalidad y la reforma.

 

Ossain Raggi, de la serie Restauración. El anillo y el estanque, 2006-2012

Ossain Raggi, de la serie Restauración. El anillo y el estanque, 2006-2012

Se necesita hoy sembrar el conocimiento estrechamente abrazado a la práctica, la actualización de los programas y los enfoques, acentuar la noción de fotografía cubana y saberla colegiar en contexto internacional. Se requiere la apertura hacia la interdisciplinariedad muy propia del arte y los estudios culturales contemporáneos; acercarse, al menos, a la identificación de valor y magnitud de la fotografía en el mercado del arte actual, pero sobre todo, declinar, evadir, las educaciones meramente ilustrativas e irreflexivas, que tanto nos persiguen, con el riesgo de llegar a convertirse en distinción.

¿Fotógrafos de escuela?

Es demostrable por la historia que para ser un fotógrafo de rango, o verdadero artista del lente como se suele escribir y repetir mucho en nuestras críticas, no se hace rigurosamente necesario emerger de un centro superior de la enseñanza. Muchos autodidactas han sido colosales (Robert Capa para el mundo, Korda desde aquí). Pero dado el progreso de la comunicación, el despliegue de una cultura visual inmensa, la existencia y permeabilidad de los centros de magisterio, se posibilita el camino de quien decida ser fotógrafo… de academia. Más en un país que ha pautado como prioridad el paso de mayorías por sitiales universitarios (con sus vaivenes por etapas, determinadas por debates de exigencias entre técnicos y profesionales, pero en definitiva, siempre vuelve la espiral a lo superior).

 

Ossain Raggi, de la serie Restauración. El anillo y el estanque, 2006-2012

Ossain Raggi, de la serie Restauración. El anillo y el estanque, 2006-2012

Creo que una buena escuela, sea cual fuere, puede ayudar a formar mejores artistas, creadores o fotógrafos, como gústese llamarles. El ojo entrenado, educado, siempre será efectivo, selectivo, exitoso. Para el individuo, para la academia que lo acogió, para el arte de un país, para su historia y cultura, para la memoria iconográfica de una nación.

Texto escrito especialmente para Fotografía Líquida. Se prohíbe la reproducción en cualquier medio o formato sin la autorización expresa de la autora y Circuito Líquido.
© Imágenes: Cortesía de sus autoras y autores
© Sobre el texto: Grethel Morell
© Sobre la publicación: Circuito Líquido

 

Cuéntanos, ¿qué otros aspectos añadirías tú?

¿Te gusta lo que estás leyendo de Grethel?, aquí tienes +
El desnudo y la fotografía cubana actual: De caminos y carencias (Entrevista a Grethel Morell)

Entrevista a Iván Cañas (Fotodocumentalismo cubano)
Fotografia e identidad: Mujeres en Jagüey

 

Siluetas_personas

Lo que nos dicen a través del email:

Gracias por la información, oportuno diría yo, tu artículo, necesario.”

William Castellanos, curador

Brava Grethel!! Gracias por todo el extraordinario trabajo que haces, un abrazo”

Niurka Barroso, fotógrafa

Mujeres en Jagüey + Movimiento de Fotógrafas

El Evento Mujeres “sorprende a los invitados del resto del país por la favorable recepción, efecto y multiplicación espontánea de actitudes proactivas en sus implicados y destinatarios, principalmente los hombres y los jóvenes.”

Sobre su plataforma artística: El Salón de Artes Visuales, los Premios y del Movimiento de Fotógrafas nos cuenta la destacada historiadora de la fotografía cubana Grethel Morell.

Descubre cada detalle :)

Grethel-MorellFotografía e identidad: Mujeres en Jagüey

Por Grethel Morell

El pasado 19 de marzo fue inaugurada la IV Edición del Evento Mujeres, en la occidental región de Jagüey Grande, Matanzas. Un suceso anual, de notable arraigo local y gran perspectiva universal, que mueve la conciencia de los pobladores hacia el respeto, la no violencia y la equidad de las féminas, tanto en la vida social como privada. Un evento que sorprende a los invitados del resto del país por la favorable recepción, efecto y multiplicación espontánea de actitudes proactivas en sus implicados y destinatarios, principalmente los hombres y los jóvenes.

Foto. Grethel Morell

Foto. Grethel Morell

Foto. Grethel Morell

Foto. Grethel Morell

Maneras y procederes que deberían irradiar para otros territorios de la Isla poco favorecidos por las escasas opciones y dinámicas socioculturales, y por la presencia del sempiterno machismo latino de poder vertical y exclusión. A partir de diversos proyectos y acciones objetivas, Mujeres se convierte en un espacio plural que sostiene y se expresa por los derechos de todas. Desde la cultura y el trabajo comunitario, Jagüey viene a demostrar con este evento que se puede hacer más, hasta llegar a ser grande, Grande como su nombre.

Foto. Grethel Morell

Foto. Grethel Morell

El Evento

Es organizado por el Grupo de Investigación Sociocultural Municipal desde hace cuatro años, bajo el liderazgo de Lilia Lorenzo, quien además ejerce como directora de la Galería de Arte de Jagüey. Mujeres fue ideado por la Oficina Oscar Arnulfo Romero (OAR), ONG cubana con sede en La Habana, que desde el año 2008 emprende y promueve la campaña Eres Más a favor de la No Violencia de género. Campaña que se realiza en coordinación con la FMC y que ha convocado en los últimos años a creadores gráficos y comunicadores. Hoy, y hasta el 2017, la campaña sostiene su imagen a partir de los premiados en Convocatoria a estudiantes del ISDI, de la FAMCA, de la Universidad de las Artes, y la FCOM.

De izquierda a derecha: Mailyn Medina (fotógrafa), Laritza González (OAR), Lilia Lorenzo (Dir. Galería y organizadora Evento Mujeres.), Mareelen Díaz (OAR) y Grethel Morell

De izquierda a derecha: Mailyn Medina (fotógrafa), Laritza González (OAR), Lilia Lorenzo (Dir. Galería y organizadora Evento Mujeres.), Mareelen Díaz (OAR) y Grethel Morell

En esta cuarta edición, el evento es apoyado por OAR, el Centro de Intercambio y Referencia de Iniciativas Comunitarias (CIERIC), de carácter asociativo a la UNEAC, el Centro Memorial Martin Luther King, la Oficina del Programa Martiano, el Consejo de Iglesias de Cuba, el Partido Municipal, Cultura Provincial y entidades que profesan el avance sociocultural de Jagüey Grande.

Una intensa zona dentro del Evento es ganada por la cultura artística: el Salón de Artes Visuales y el Movimiento de Fotógrafas Locales e invitadas. Ambos apuestan por la apreciación y validación de las creadoras, la socialización de las obras, la intención educativa hacia el receptor, y sobre todo, la posibilidad de espacio y legitimación de las mujeres hacedoras.

El Salón, también en su IV edición y abierto hasta el 30 de abril, es de carácter nacional, competitivo, de amplio espectro (tanto para profesionales como aficionados), e incluye disímiles tendencias y manifestaciones. Pintura, escultura, collage, fotografía, instalación, cuentan entre las elegidas. En esta ocasión, se estrena colateral al evento provincial Roberto Diago, emprendido por el Consejo de las Artes Plásticas de Matanzas. El Movimiento de Fotógrafas, emergido en el 2015, merece por sí mismo un punto y aparte.

Las Fotógrafas

Dada la experiencia en el campo de la investigación sociocultural, Lilia Lorenzo hace notar la carencia de oportunidades para el desarrollo y expresión de las mujeres en su localidad. Al mismo tiempo, toma en cuenta ciertos patrones de hegemonía persuasiva masculina en la vida y la visión de las mujeres de Jagüey. Estándares que imaginó desmontables desde la incipiente educación, con base en los estudios de género, y el ofrecimiento de una posibilidad de oficio o profesión que les permitiera a la vez dialogar, sostenerse (desde lo material y lo simbólico) y saltar del apretado círculo del macho dominante. Simplemente, ser ellas.

El pasado año erigió la primera pieza. Desde la Galería de Arte lanzó la convocatoria de un Curso de Fotografía para amas de casa, con el objetivo de capacitar y convertirse al mismo tiempo en medidor. Se incorporaron 15 mujeres y se realizaron tres cursos.

Asistidas por OAR y la Escuela de Fotografía Creativa de La Habana, trabajaron dos talleres de manejo de cámaras, lenguaje fotográfico, y uno de edición de imágenes. Sumaron ejercicios prácticos e instituyeron un salón donde exhibir sus resultados. Actualmente son nueve fotógrafas y la Galería remoza su sede para incorporar en la planta superior un estudio y un sitio de encuentro para ellas.

Estas hacedoras, comprometidas con su terruño como buenas jagüeyenses, son instadas a interpretar desde lo vívido y personal, temas y enfoques de género. Las imágenes por su parte, más allá de las estrechas condicionantes técnicas, portan un insoslayable valor identitario. La acertada autorepresentación y el registro documental de la realidad (circunstancias o acciones precisas, cercanas e irrepetibles), son eficacias del discurso fotográfico en sí. La imagen hecha en estudio, la fotografía construida, el fotodocumentalismo, el retrato y la imagen alterada, son caminos que han encontrado para hablar de identidades, condición femenina y vida contemporánea.

De las nueve mujeres, en estos momentos dos son profesionales activas (graduadas de Estudios Socioculturales en la sede universitaria de la región), dos egresadas del nivel superior (doctoras) sin ejercerlo, una aficionada a la videocreación, tres amas de casa y una jovencísima amateur de las artes plásticas. En la exhibición del Evento de este año participaron como Movimiento de Fotógrafas seis autoras: Bárbara Abreu, Mailyn Medina, Flabia Cabezas, Yanely Suárez, Dairilys Hernández y Dalgis Espinosa. Así como dos fotógrafas invitadas. Se le otorgó mención compartida a la obra En primer plano de Bárbara Abreu y el conjunto fotográfico de Dairilys Hernández. Obtuvo mención como invitada la obra Sobre mojado de la bióloga habanera Tatiana Homar.

Barbara Abreu. En primer plano. Impresión digital, 2016

Barbara Abreu. En primer plano. Impresión digital, 2016

 

Dairilys Hernández Corcho. Lejos de lo Mediocre. Impresión digital, 2016

Dairilys Hernández Corcho. Lejos de lo Mediocre. Impresión digital, 2016

Dairilys Hernández Corcho. Soledad. Impresión digital, 2016

Dairilys Hernández Corcho. Soledad. Impresión digital, 2016

Tatiana Homar. Sobre mojado. Impresión digital, 2016

Tatiana Homar. Sobre mojado. Impresión digital, 2016

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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De nuestras Tutorías Curaduría a la realización de la exposición.

La joven curadora Yenny Hernández realizará este año, con el apoyo de la Real Embajada de Noruega en Cuba, su proyecto expositivo Crónicas corporales. Yenny presentó este proyecto en la 2ª. edición de nuestras Tutorías Curaduría/2015.

Cuando la profesionalidad y la perseverancia se unen los buenos resultados son posibles.

Desde Circuito Líquido deseamos a Yenny toda la felicidad y éxito del mundo!!!!!

Felicítala tú también :)

Mira el proyecto de Yenny aquí.

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El cubano se ofrece. Entrevista al fotógrafo Iván Cañas

El fotógrafo cubano Iván Cañas siente un especial interés en lo inmediato. Su obra se enmarca dentro del fotodocumentalistmo cubano, según la experta Grethel Morell, son aquellos que supieron mirar la otra Cuba. La investigación, el concepto y curaduría de Iván Cañas: La otra Cuba 1968-1998 estuvo a cargo de Grethel Morell, quien conversa en exclusiva con este reconocido fotógráfo en su nostálgico estudio en el Condado de Miami.

 

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Grethel Morell e Iván Cañas. Cortesía Grethell Morel

Entrevista a Iván Cañas

Por Grethel Morell

En el recién finalizado año quedó listo el libro Iván Cañas: La otra Cuba 1968-1988, que antologa veinte años de trabajo del reconocido fotógrafo, quien fuera corresponsal de la afamada e irrepetible revista Cuba Internacional en los años 70. Con gran parte de la obra inédita, estas páginas recogen cerca de 450 imágenes, organizadas entre reportajes, retratos, ensayos y fotografía de autor que hablan de la Cuba y los cubanos cotidianos desde un matiz neorrealista, desfogado y sin oratorias. Un libro de una generación y un tiempo histórico del que poco se habla sin caer en modismos, de la imagen espontánea y a la vez sutilmente conjeturada de una Isla y sus habitantes en pleno “fervor” de fijezas y variaciones.

Grethel Morell (GM): Trabajaste doce años en la revista Cuba Internacional, entre 1968 y 1980, publicación vanguardista del periodismo y la gráfica en Cuba y Latinoamérica, con un staff de diseñadores, editores y escritores de lujo y una dinámica de trabajo casi exclusiva para el momento, allí te convertiste en uno de sus fotógrafos más publicados, ¿cómo valora Iván Cañas la experiencia Cuba Internacional?

Iván Cañas (IC): La revista Cuba… estuvo ubicada de una manera muy especial en el periodismo cubano post- triunfo-revolución. No seguía la línea editorial de las otras publicaciones de la Isla en ese período. Comenzó a principios de los 60s en un formato muy parecido a la revista norteamericana Life, es decir, una revista gráfica donde la fotografía en especial tenía un papel protagónico. Poco después, en el 70, comenzó a llamarse revista Cuba Internacional y su proyección giró entonces hacia el exterior. Al estar en función de la aceptación en el extranjero, la revista proyectaba una imagen discreta en relación al énfasis en la Revolución. Sin lugar a dudas fue la publicación ideal para un fotógrafo…

GM: Mientras tus contemporáneos giraban fundamentalmente sus cámaras hacia los líderes verdeolivos y las grandes manifestaciones populares, Iván Cañas fotografiaba la gente común, retrataba con el elogio de la dignidad al cubano simple. ¿Por qué esa predilección hacia el obrero, el viejo, el negro, el proletario…?

Has trabajado diversos géneros en tu ya extensa carrera, fotografía de estudio, retratos, publicidad, fashion, paisaje, teatro, danza…. pero resalta con un acento muy personal el reportaje, el fotodocumentalismo. ¿Por qué ese especial interés de Iván Cañas en lo inmediato, en los ambientes, en la calle, en el documento?

 

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Obreros, Fábrica de Guaguas Girón, 1977

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Zafra del 70, Oriente

 

 

 

 

 

 

 

 

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Santa Clara en 26, 1968

IC: Siempre sentí que la fotografía era y es una forma de interpretar la realidad; esa teoría de que la fotografía es una reproducción mecánica no resiste un análisis serio. Si le damos a una persona la misma cámara con el mismo lente que a otra, y a ambos les pedimos retraten un tema en común, veremos que el resultado nunca será idéntico, lo cual prueba que el ser humano piensa y luego decide cómo retratar lo que ve, y sobre todo, interpretar lo que tiene a su alrededor. La fotografía es quizás la más joven de las llamadas Artes Plásticas: la pintura, el grabado, la escultura… Nunca me interesó retratar ni a líderes políticos, figuras del gobierno, deportistas e incluso artistas de la época. Lo hice y mucho, pero solo cumpliendo con mi deber como fotógrafo de una publicación. Lo que realmente me fascinaba, era retratar, documentar la vida de la gente de a pie, la gente humilde, el campesino, el obrero desconocido. Disfrutaba inmensamente cuando cumpliendo con mis obligaciones como reportero de la revista, me metía dentro de los pueblos de provincia y me rodeaba de legiones de gente humilde, en las fábricas, en los centrales azucareros, en las minas, en los campos de Cuba.

GM: Algunos fotógrafos de tu generación pueden agruparse en lo que yo nombro Nuevo Fotodocumentalismo Cubano, o Fotodocumentalismo Cubano de los años 70, que en esencia son aquellos que supieron mirar a la otra Cuba, la menos apologética, la menos reiterada, la menos trillada en carteles, masas y consignas. Y que de igual forma son parte ineludible de la historia de la Isla. Pero es la generación menos promovida, menos conocida. ¿Siente Iván Cañas que la Historia le debe algo?

¿Por qué siempre miraste a Cuba en blanco y negro? ¿Por una cuestión de técnica y época, o por el realismo dramático que favorece al estilo?

 

Caibarién. Foto del libro La otra Cuba. 1968-1988. Cortesía Grethell Morel

Caibarién, foto del libro La otra Cuba, 1968-1988.

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Caibarién, foto del libro La otra Cuba, 1968-1988.

 

 

 

 

 

 

 

 

IC: En realidad, fotógrafos apologistas de la Revolución abundaban… y era una actitud que funcionaba en aquel entorno, abría puertas. Siendo honesto, te diré que a mí, como artista, como testigo de la realidad que me rodeaba, no me interesaba dejar testimonio de algo que abundaba tanto… era el pan nuestro de cada día. A estas conclusiones arribo ahora que estoy inmerso en la misión de rescatar el testimonio de mi labor como fotógrafo en las pasadas décadas del 60, 70 y los 80s.

 

Sin título. Fábrica de Guaguas Girón, 1977, del libro La otra Cuba. Cortesía Grethell Morel

Sin título, Fábrica de Guaguas Girón, 1977, del libro La otra Cuba

Zafra del 70, del libro La otra Cuba, 1968-88. Cortesía Grethell Morel

Zafra del 70, del libro La otra Cuba, 1968-88

 

El uso del Blanco y Negro en la fotografía fue y sigue siendo mi preferido. El mundo del color es algo más industrial, mucho menos personal que el clásico Blanco y Negro. Una de las cosas que me encantaban de la revista Cuba… era que los fotógrafos no solo tiraban las fotos, también las procesaban y las imprimían en el cuarto oscuro. De esta manera el resultado de tu trabajo era mucho más personal que el de otras publicaciones donde quien tomaba las imágenes, no las procesaba.

Terminal de trenes, Caibarién, 1969, del libro El cubano se ofrece. Cortesía Grethell Morel

Terminal de trenes, Caibarién, 1969, del libro El cubano se ofrece.

GM: Tu fotolibro El cubano se ofrece es uno de los primeros títulos de ensayo fotográfico realizados en Cuba tras 1959, y actualmente su maqueta se encuentra en la prestigiosa Colección Permanente del Museo Reina Sofía, en España. ¿Qué significa para Iván Cañas la trascendencia de este libro?

IC: El cubano se ofrece, el primero de mis libros fotográficos, vio la luz en Ediciones Unión en 1982, pero en realidad fue hecho en 1969, trece años antes de que se publicara. Este libro, que al principio fue cuestionado por la dirección del Instituto Cubano del Libro, ya que según ellos ofrecía una visión “pesimista” de la Revolución, entonces le añadí algunas imágenes al final de su discurso para parecer menos “pesimista”. Muchos años después me dio la alegría de haber sido seleccionado como unos de los mejores Fotolibros Latinoamericanos de la historia con su correspondiente inclusión en varias ediciones antológicas, así como su adquisición para la Colección Permanente del Museo Reina Sofía.

GM: Compartiste vida y trabajo con grandes nombres de la intelectualidad cubana, como el pintor y diseñador Raúl Martínez, el músico Sergio Vitier, el escritor y guionista de cine Eliseo Alberto Diego, el fotógrafo y cineasta Mario García Joya (Mayito), el suizo que más influyó en la fotografía cubana Luc Chessex… Fotografiaste de una manera exclusiva al inmenso de las letras hispánicas José Lezama Lima. ¿Cómo influyó en Iván Cañas haber sido parte de ellos y de la historia?

IC: Raúl Martínez fue una figura clave en mi vida. Con su talento y dedicación me abrió los ojos y gracias a su magisterio, comprendí que la fotografía, como medio de expresión y realización creativa, era una carrera prácticamente infinita. Sergio Vitier más que un amigo, fue y será por siempre un hermano del alma. Nos conocimos en nuestra adolescencia y andamos juntos un largo trecho de nuestras vidas. Lichi Diego[1] fue un gran artista y una bellísima persona que formaba parte de nuestra época de gloria en la querida revista Cuba… Mayito García Joya marcó con su obra hitos en la Fotografía Cubana, tiene el mérito indiscutible de haber promovido nuestra fotografía en diversos escenarios mundiales con su labor aglutinadora y promocional; y Luc Chessex, el Suizo, uno de los más importantes fotógrafos vivos a nivel mundial, me ayudó a mí y a muchos de mis coterráneos a iniciarnos en esta carrera con su ya en aquel momento vasta experiencia y larga trayectoria en la fotografía. En el caso de Lezama Lima, lo conocí gracias al maestro Raúl Martínez, que una vez terminada la maqueta de El cubano se ofrece, me llevó a su casa para mostrársela… Aproveché esa visita para hacerle una serie de retratos que con el paso del tiempo han ido adquiriendo valor para coleccionistas y museos. Cuando me instalé en Miami en 1992, mi amigo de toda la vida, el fotógrafo José Alberto Figueroa, me guardó en su casa una parte importante de mi archivo. Tiempo después, arribado el 2010 cuando se cumplió el centenario del nacimiento del laureado escritor, Figueroa me recordó que entre mis negativos estaba esta serie que valía la pena mostrar, y se lo agradeceré por siempre, puesto que ha tenido un éxito espectacular.

GM: A diferencia de muchos artistas de tu época, provienes de una familia muy vinculada al arte, que además tenía el privilegio de una posición social favorable, en un país pobre y limitado. Fuiste músico, tuviste una relación directa con el teatro, la televisión, el cine… ¿Cómo determinó el contexto de los Cañas-Boix en el camino creativo de Iván?

IC: Obviamente, la herencia genética jugó un papel clave en mi orientación hacia el mundo del arte. Mi madre, Magali Boix, hija de un cantante lírico, comenzó su carrera como actriz primero en la radio, fue fundadora de la Televisión Cubana como locutora comercial, labor que alternaba con su trabajo como actriz de teatro, que continuó durante toda su vida en Cuba.

Mi padre Darío Cañas, también fue actor de teatro y cine, además de mago y prestigitador. Mi único hermano, Pedro Cañas es músico. Con ese entorno familiar, comencé mi acercamiento al arte como actor secundario con solo 12 años, en dos ocasiones tuve el privilegio de trabajar con Raquel Revuelta y su hermano Vicente. Al darme cuenta que las tablas no serían mi futuro, probé con la música y comencé con la guitarra. A los 16 años y dentro de las filas del ejército, unos amigos y yo creamos un cuarteto vocal, Los Olivos que años después y bajo la dirección de Luis Carbonell debutó como Los Cañas. Paralelamente al estreno del cuarteto ya había comenzado mis clases de fotografía con el maestro Raúl Martínez, y dos años después de haberme iniciado en el universo de la música, decidí dejar el brillo de las luminarias, la radio y la televisión y ocupar un puesto de fotógrafo que existía en la revista Cuba.

GM: Si te ofrecieran la posibilidad de volver a retratar Cuba, luego de más de 20 años de ausencia en tu imaginario, ¿qué tomarías?

IC: Volvería a algún pueblo de campo en el interior de la Isla para hacer El cubano se ofrece. Parte II.

GM: Defíneme en una frase qué ha sido para ti la Fotografía.

IC: La vida misma…

 

[1] Eliseo Alberto Diego. Nota de la editora
Imágenes: © Iván Cañas. Cortesía Grethel Morell.

 

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Iván Cañas (La Habana, 1946). Vive y trabaja en Miami, EEUU. Periodista. Fotógrafo y músico de profesión, fundador en 1966 del cuarteto Los Cañas, representantes de la nueva canción trovadoresca cubana. Fotorreportero de formación autodidacta. Discípulo del pintor cubano Raúl Martínez. Colaboró en las primeras ediciones del periódico Juventud Rebelde (1965) y trabajó en la revista de avanzada Cuba Internacional (1968-1980). Autor del libro El cubano se ofrece (Ediciones Unión, La Habana, 1982), considerado uno de los más apreciables testimonios fotográficos de Cuba y la época. Actualmente colabora como reportero gráfico de Notimex, La Agencia Mexicana de Noticias y trabaja como free lance en el campo de los portafolios y la publicidad.

El síndrome de los proyectos

angel-alonsoPor Ángel Alonso

Cada vez encontramos más convocatorias donde lo que se valora para incluir o no al artista, premiarlo, subvencionarlo…, son proyectos en vez de obras. Eso ha dado lugar a que los artistas tengan que enfrascarse en actividades que nunca le simpatizaron, so pena de ser invisibles. Y como los más competentes en el terreno de la creación artística no suelen ser los más versados en la explicación exhaustiva de sus propósitos, cada vez queda más segregado el creador alérgico a las planillas, y gana más espacio aquel otro ¿artista? que se desenvuelve con pericia en la gestación de proyectos.

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El desnudo y la fotografía cubana actual

Es algo contradictorio en Cuba teniendo una idiosincrasia tan desinhibida con el cuerpo… el desnudo en espacios sociales, o en espacios exteriores, en la ciudad… en fin, en ambientes abiertos, es casi inexistente en Cuba, hasta donde yo conozco.Grethel-Morell

Grethel Morell

yenny-hernandezEl desnudo y la fotografía cubana actual: de caminos y carencias.
Entrevista a Grethel Morell

Por Yenny Hernández

 

Estamos viviendo un momento de la contemporaneidad donde la gestualidad corporal se convierte en un primordial medio de comunicación. Así somos, así nos comunicamos, así convivimos… ello es motivo de expresión y representación desde los predios artísticos. De ahí que la fotografía y el cuerpo humano resulten canales idóneos para la plasmación de inquietudes y preferencias estéticas. En tal sentido se hace necesario el acercamiento a un tema tan polémico como el cuerpo fotografiado ya sea desnudo, fragmentado, sugerido o metamorfoseado, con el fin de conocer su comportamiento en la sociedad que nos acontece. Las palabras ofrecidas por la investigadora y curadora Grethel Morell Otero, a esta entrevista invitan a la polémica propia que trae consigo la fotografía contemporánea del cuerpo.

Yenny Hernández (YH): ¿Cuál considera usted que es el camino que está tomando la fotografía cubana más actual?

Grethel Morell (GM): Yo creo que no hay un camino marcado, sigue siendo diversa y carente. Heterogénea porque hay muchas poéticas, mucha gente joven tratando de abordar la mayoría de los géneros; y carente porque se sigue manejando un concepto muy egocentrista de la imagen, solo interesan los temas y los enfoques consabidos, los probados, los que se saben que traen consigo cierta fórmula de éxito. Sobre todo en el campo de lo “oficial”, lo exclusivo, lo elitista. Pero internacionalmente hay un sector de la fotografía que se ocupa desde una visión más abierta, más popular… y por ende, más notoria, de la imagen. Esa que trabaja desde la cámara de un celular hasta una súper cámara profesional, esa que pasa desde el álbum familiar hasta la crónica, poniéndolos en un mismo nivel de certámenes. Es una visión que cada vez gana más espacio… y en Cuba no existe.

Míralo a través de los temas y los géneros. Casi siempre son los mismos; por ejemplo, la pobreza, lo derruido, la ciudad, el folklor, el cartel, el grafiti, el costumbrismo… algo así como el síndrome del turista. Sin embargo, el paisaje rural, la fotografía clásica de estudio, la nocturnidad, la fotografía industrial, la abstracta, la erótica-subjetiva…casi no aparecen en la fotografía cubana contemporánea. Temas de culturas marginadas, sectores segregados, vistos desde lo sociológico, desde la gama de los estudios culturales, no están. Todo se convierte en una recurrencia de lo conocido.

Volviendo al desnudo, en los últimos años ha habido bastante obra… no una explosión porque esto está “explotando” desde hace rato. Pienso que el mayor auge del desnudo –aunque no me guíe por tu cuestionario– fue entre los años 1995 al 2000, porque no tuvo antecedentes –ni hasta ahora, consiguientes– en la forma en que se manejó y se expuso como tendencia fotográfica. Gracias a los Salones Nacionales de Fotografía (el más ilustre fue el de 1999), el Salón de Desnudo Fotográfico NUDI ´96, y gracias también al apoyo institucional, es que se hace redoblar el asunto… y lanzar el trabajo de los fotógrafos.

Aunque muchos quieran alejarse de la Academia o de las Instituciones, si no recibes su apoyo te rezagas. Si la institución no te aúpa o no te ofrece un espacio, te potencias medianamente, quedas en un círculo más ambiguo. Aunque utilices internet, y sistemas asociados, para darte a conocer por otros medios de promoción, en tu país necesitas consolidarte con la Institución. Y el hecho de que Rafael Acosta estuviera presidiendo el Consejo Nacional de las Artes Plásticas en esa temporada, siendo un amante del desnudo, y siendo un esteta, hizo que se alentara y se le diera más luz a ese género como algo sólido, como algo asentado en la fotografía cubana contemporánea. Además, se le dio un Premio, algo que antes no había sucedido. El desnudo no se había galardonado, ni como género artístico, ni como evento único. Se intentaba, porque Alamar –al extremo Este de La Habana– tenía, y sigue teniendo, su Salón de Arte Erótico, donde no solo incluyen fotografía, pero lo que pasa es que no está potenciado, no es de los favorecidos.

De la serie Habana siempre viva, 1996. Félix Antequera. Imagen. Cortesía Academia de Fotografía Cabrales del Valle

Ahora, a partir de los años 2000 se abusa del género indiscriminadamente y hay mucha obra barata en el sentido conceptual y estético de la manifestación. Por lo que debes saber sacar de esa gran diversidad, de esa gran cazuela, realmente lo más significativo. Hay demasiado de lo mismo, y sin embargo se deja de lado otras facetas del género, como por ejemplo el desnudo urbano, el desnudo en exteriores que en Cuba es casi nulo… ¿Por qué, siendo una cultura tan erótica la cubana?

YH: Sí, una constante que se advierte mucho en los fotógrafos actuales es que prácticamente todo es fotografía de estudio, escenografía preparada, posturas arregladas. No hay la toma inmediata, el instante de apretar el botón…

GM: Y es algo contradictorio en Cuba teniendo una idiosincrasia tan desinhibida con el cuerpo… El desnudo en espacios sociales, o en espacios exteriores, en la ciudad… en fin, en ambientes abiertos, es casi inexistente en Cuba, hasta donde yo conozco . No sé si habrá alguien en Guantánamo, en Santiago de Cuba, pero estamos en La Habana, centro emisor. Hay un artista cienfueguero que lo trabajó en los puertos, en los muelles. Hizo marinas con mujeres desnudas, conceptualmente elementales pero bonitas. Es la mujer desnuda con un niño, o la maternidad, o varias mujeres en riberas, porque Cienfuegos tiene vistas del mar y del malecón estupendas… ¿Imagínate si lo hacen en La Habana… la imagen de un desfile de mujeres desnudas por su emblemático malecón?

Una historia en 70 páginas, 1988. Consuelo Castañeda. Cortesía Grethel Morell

Otras de las grandes carencias que te quiero mencionar son la vejez, la autoimagen y la autorreferencialidad. De la primera hay, pero no es un tema que está totalmente trabajado. En estos últimos tiempos he visto mucha vejez, pero siempre es la degradación del cuerpo como objeto y como materia, y ahí quedó. De la autoimagen y compañía, me refiero a la femenina. La mujer fotógrafa, la creadora vista a sí misma desnuda también está muy limitada. No hablo de los íconos, por supuesto, Marta María Pérez, Cirenaica Moreira, Consuelo Castañaeda – que no es fotógrafa, sino creadora plástica, pero utiliza la fotografía de desnudo de su mamá en una secuencia ya clásica– …Hablo de las más actuales, que se abrevian. Si se ven a sí mismas es en una obra casual o en “obras de temporada”, como yo les digo, y lo trabajan con salvedades. Es decir, no hay una auto-apertura, no hay aceptación íntegra del desnudo femenino en un escenario donde, te reitero, las mujeres en general suelen ser tan desinhibidas, tan extrovertidas… porque nosotras las cubanas no somos mujeres mancilladas, apocadas… supuestamente.

De la serie Habana siempre viva, 1996. Félix Antequera. Cortesía Academia de Fotografía Cabrales del Valle

Tenemos una cultura feminista de la Revolución para acá, que la mujer es centro, ser social activo, que es capaz de ser profesional, madre, dirigente, ama de casa, intelectual y seguir abanderada. La literatura lo plasma, con sus matices, pero la imagen fotográfica está muy reducida. No es usual la obra donde la mujer desnuda sea el centro, el adalid, la que tiene el poder. No se logra ver…. Tengo un proyecto de desnudo, uno de los últimos ensayos que estoy preparando, donde indago en las mujeres creadoras que lo trabajan de esa manera y cuesta hallarlo.

¿Cómo ves tú la imagen femenina hecha por las propias mujeres, has encontrado algo único?

YH: Además de los íconos, no. Una de las artistas que investigo, Yanahara Mauri, no se autorretrata. Ella fotografía a otras mujeres de edad avanzada, principalmente, y lo hace a partir de objetos que utiliza para complementar la escenografía, que tienen que ver con la cotidianidad, el paso del tiempo, la violencia femenina –la mujer maltrecha y hundida, comenta Grethel Morell–.

GM: ¿Y dónde está la mujer reivindicada?…porque no he encontrado una foto que enaltezca a la mujer líder, bella, desprejuiciada. Hay una fotógrafa norteamericana que lo hace y, en definitiva, la sociedad norteamericana también tiene problemas de violencia… económica, social, psicológica, sexual, humana, todos los tipos de violencia que hablan los discursos de género. Y hay mujeres fotógrafas que tratan de enaltecer a la fémina por encima de todo eso. Pero en Cuba, ¿qué es lo que sucede? La mujer ya ha logrado un estatus bastante independiente –al menos, en mente y talento–, y está la mujer creadora que tiene un nivel diferente de apreciación de la realidad social y de la realidad en general, supongo yo, que le permite lanzar actitudes de cambio.

¿Cómo ves la mirada de los hombres de las últimas generaciones hacia el desnudo femenino? ¿Igual? ¿Ves algo diverso, opuesto, distinto a lo que se estaba trabajando en los años noventa? ¿Qué es lo que la hace diferente?

YH: Aún no he llegado a una conclusión definitiva en mi investigación respecto a eso. Pero desde una primera apreciación, me parece que ahora se está siguiendo la misma línea. Cuando me entrevisto con fotógrafos actuales me comentan que no es una influencia directa, consciente, que ellos trabajan sin saberlo y quien encuentra las influencias soy yo. Como uno de mis escogidos, Rodney Batista.

GM: Claro, tú eres la historiadora. Ahora, yo no creo que Rodney Batista sea un fotógrafo a incluir dentro de un estudio sobre el desnudo, porque Rodney utiliza el cuerpo en degradación como un objeto, juega con el sentido irónico de los términos, eso es evidente. A la vez que escoge un cuerpo degradado le pone “accesorios embellecedores”, pero no creo que su intención sea apuntar al desnudo.

Mito del ama de casa, 2011. Rodney Batista. Cortesía Academia de Fotografía Cabrales del Valle

Mito del ama de casa, 2011. Rodney Batista. Cortesía Academia de Fotografía Cabrales del Valle

El cuerpo muerto es cuerpo muerto; es cuerpo, no desnudo. La obra de Rodney es cuerpo, incluso en las piezas en las que no hay degradación de la materia, cuerpo descompuesto. Como esa pieza muy linda de la mujer con la cabeza de animal (Mito del ama de casa) que es un desnudo, aunque un desnudo manipulado. Y eso es un hito, no el discurso total de su obra. Lo que te hace mencionarlo como un artífice del cuerpo, no un artista del desnudo. Creo que debes tener bien definidos los conceptos.

En eso la literatura es mucho más rica que en las artes visuales. El concepto de cuerpo que da Severo Sarduy es extraordinario. Yo estudié mucho la manera de presentarse el cuerpo en la literatura cubana, y Severo Sarduy tiene un concepto de cuerpo en descomposición, igual que Virgilio Piñera, que lo define. Para ellos es cuerpo degradado, imperfecto, corrompido, es el cuerpo sin máscaras, sin afeites. Te sugiero que repienses eso para la imagen, más en la fotografía. Es una postura que se coloca por encima del desnudo.

YH: ¿Hay un proceso de continuidad o de transformación estética y temática en la fotografía del desnudo a partir del 2000 respecto a los años noventa? ¿Novedades, continuidades o influencias en los nuevos artistas?

GM: Este asunto entre el 2000 y el noventa está explicado en mi libro de Maestría (Pequeñas Maniobras. El Cuerpo en la Fotografía Cubana Contemporánea), donde digo que hay continuidades y rupturas.

Ahora, del 2000 en adelante te insto a que lo definas. Tú misma te has ido respondiendo: hay mucha repetición y muy poca novedad. Ten cuidado, porque la novedad en el arte está hace rato en tela de juicio. Puedes notar lo “diferente” no lo novedoso, o lo “particular” más allá de la primicia. Es otra sugerencia porque novedoso creo no hay nada, excepto en la tecnología.

YH: ¿Cómo cree que se ha comportado el mercado artístico respecto a este fenómeno del desnudo fotográfico?

GM: ¿De qué mercado artístico hablas? ¿Qué mercado del arte tenemos? Lo que podemos hablar desde aquí es Subasta Habana, la venta de los artistas en sus estudios y las galerías comerciales institucionales, esas que representan a sus artistas, con sus catálogos bien reducidos y que venden según las exigencias del otro mercado, o según las exigencias institucionales, personales o de la nación… En fin, esto es muy complicado. No creo que puedas definir un comportamiento del desnudo fotográfico en el mercado artístico cubano.

Ahora, el mercado artístico internacional quizás, pero ahí el acceso de los cubanos es contado. Hay presencia de fotógrafos que trabajan ese tema en las galerías cubanas que están directamente conectadas con el mercado del arte. Como por ejemplo, Cirenaica Moreira es llevada y presentada por su galería a eventos como ARCO, donde obviamente se expone y comercializa su obra. Pero de que sea un fenómeno, de que esté presente el desnudo fotográfico cubano en el mercado internacional, no se puede asentar.

Sin embargo, colecciones y coleccionistas privados que hayan comprado obras de desnudos cubanos, existen varios. Pero eso lo conoces directamente cuando abordas la colección, al coleccionista o al propio artista. Pero no es que haya un movimiento a favor de ese tema. No, los temas son varios y los interesados escogen, más que a los temas, a los artistas. Eso es un mercado de arte determinado.

YH: ¿La crítica de arte ha favorecido este tipo de representación y a sus respectivos creadores? ¿Por qué? ¿De qué manera?

GM: Esto te lo respondí cuando te hablé de los años de mayor auge del tema del desnudo: la crítica lo favoreció en una etapa, luego ha habido mutis. Excepto en un evento específico, o en una exposición de alguien en particular. Sobre todo la crítica digital de arte es quien se ha ocupado de ello, esa que circula más que la impresa. Hay que partir de que tenemos un problema y es que la crítica de arte impresa en Cuba es extra limitada. La mayoría de las revistas especializadas salen con atraso y entonces cuando te encuentras una que se dedica al tema… agárrate! Ha habido ediciones de revistas como Revolución y Cultura o Arte Cubano que le han dedicado un número a la fotografía, pero no es que dediquen todo al tema, todo el enfoque de la fotografía alrededor del desnudo, o al cuerpo en la fotografía, es una publicación general. Quizás con gente nueva como tú se escriba más de eso…, y he ahí otro problema: ¿quiénes escriben de eso en Cuba?, me refiero a los que escriban de verdad, con rigor, porque para escribir bien hay que investigar y hay que conocer.

YH: ¿A partir de los 2000 se ha observado un auge expositivo que recoja este tema o ha habido ausencia notable de exposiciones?

GM: Ha habido momentos, pero sobre todo poéticas personales: artistas que exponen su obra con ese tema, no es que ha habido eventos que “recojan” ese tema. Exceptuando las constantes: el Salón de Arte Erótico de Alamar a pesar de las distancias, del fatalismo geográfico, ese salón persiste. Pero acá en el núcleo cultural del país no hay tal auge del asunto, ni incluso instituciones que se hayan ocupado de recobrar lo que existió años atrás: un Salón Nacional de Fotografía.

La Fototeca de Cuba, máxima institución dedicada a la manifestación –artística, no de otros tipos– debería ocuparse de ello. U otros, con proyectos privados, deberían proponer caminos, ya que las instituciones oficiales no lo hacen. Es decir, a raíz de que ya existen en Cuba academias privadas, o que se ha abierto la posibilidad de proyectos privados sobre el arte, en este caso la fotografía, ellos mismos pueden hacerlo: lanzar Salones generales o temáticos. Está la Escuela de Fotografía Creativa de La Habana, dirigida por el experimentado Tomás Inda; la Academia Cabrales del Valle, de Rufino del Valle y Ramón Cabrales, incluso existe una posibilidad de impartir cursos a través de la UNEAC… bueno aunque ya eso sería estatal.

El punto es no esperar a que sean las grandes instituciones las que hagan ese trabajo. Las nuevas academias deberían sostener la iniciativa y hacerlo con el tema del desnudo.

YH: ¿Cuáles han sido, para usted, las exposiciones más importantes sobre el tema del 2000 en adelante?

GM: Puedo mencionarte La Seducción de la mirada, en el Centro Hispanoamericano de Cultura, de Rafael Acosta, que fue una pre-presentación de su libro. Yo creo que es la única que se puede anotar. Rafael sigue teniendo el batón al principio de esta carrera; trabajaba en un libro sobre el desnudo, y a la vez cura y promociona una expo, que además tuvo una multitudinaria asistencia.

A pesar de ensombrecerse por cuestionables criterios de selección -demasiada abierta la boca del saco-, esta muestra es la que creo que pudo haber marcado una diferencia, porque además fue a raíz de un libro sobre el mismo tema.

No se pueden dejar de mencionar los salones de Alamar, reitero, son constantes pero no marcan un cambio. Lamentablemente, no marcan cambios. Ha habido exposiciones personales interesantes, se han mostrado cosas puntuales… pero ¿que marquen?, no creo. Si un investigador o un curador no aúna el tema, lo promueve y lo expone, no va a haber giros ni hitos.

YH: ¿Pudiera afirmarse que estas nuevas propuestas poseen identidad propia?

GM: Me lo respondiste tú misma, puedes encontrar que tengan identidades particulares, poéticas personales, discursos diversos, o que sigan patrones de algunos predecesores. Pero identidad propia, como movimiento del género, no lo creo.
¿Te interesa conocer acerca del desnudo en la fotografia cubana de los años 90 al 2000? Lee Pequeñas Maniobras. El Cuerpo en la Fotografía Cubana Contemporánea, tesis de Maestría de Grethel Morell, disponible en formato digital en la biblioteca de la Facultad de Artes y Letras.

 

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Wilfredo Prieto

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Los únicos cubanos que participan con toda la intensidad posible de la noción artista internacional que le permite ese móvil, y también virtual porque interactúa todo el año a través de las redes digitales, mainstream cultural (…) son Carlos Garaicoa, Tania Bruguera, Los Carpinteros y, de manera algo tardía, Wilfredo Prieto, (…) y Alexandre…

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