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Premios de fotografía en Cuba. Nueva entrega de Fotografia Líquida

Premios de fotografía en Cuba, a la sombra de las casuarinas

Por Grethel Morell

 

Niurka-Barroso-Génesis

Niurka Barroso, del ensayo Génesis, Premio Ensayo Fotográfico Casa de las Américas, 1998. Imagen. Cortesía Colección Casa de las Américas

A las nominadas… que no ha equivalido a premio.

Hay tradición de premios de fotografía en Cuba, lo mismo como parte de un evento mayor, que como lauro único en su tipo. Recuerdo y resalto el Premio de Fotografía Contemporánea Latinoamericana y del Caribe, luego devenido Premio de Ensayo Fotográfico instaurado y promovido por Casa de las Américas, lamentablemente desaparecido; el internacional Tina Modotti dentro de la Primera y Segunda Bienal de La Habana; el nacional José Tabío, máximo galardón del suceso Premio de Fotografía Cubana 1982 y en la Primera Bienal (1984), también extinto; el Salón Nacional de Fotografía (1999) de carácter competitivo; los certámenes de los fotorreporteros, auspiciados por la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC), donde reconocían al Premio Nacional de Fotoperiodismo, igualmente desdibujado con los años.

 

Raúl-Cañibano-serie-Tierra-guajira

Raúl Cañibano, de la serie Tierra guajira. Primer Premio, Salón Nacional de Fotografía, 1999

Práctica hoy palidecida, eclipsada. Y más que con ánimo de añoranza, resuelta en necesidad y expectativa. Coexisten fotógrafas y fotógrafos que buscan en el escenario visual cubano actual confrontar, reconocerse. Un amplio espectro de creaciones fotográficas, generaciones y maneras de pensar la imagen inquieren eco y lugar. Obras y hacedores permanecen al aguardo de un acto exclusivo, una acción que disipe sombras.

Un poco de historia

Frecuente ha sido desde los años 90 la incorporación de profesionales de la fotografía a encuentros oficiales de las artes visuales (aún llamadas por estos lares Artes Plásticas) y sus nominaciones. En 1994 se instituyen los Premios Nacionales, por el Consejo Nacional de las Artes Plásticas y el Ministerio de Cultura, distinguiendo  en ocasión primera al pintor vanguardista, diseñador y también fotógrafo Raúl Martínez. Tras más de veinte años otorgándolo anualmente, solo dos fotógrafos netos (límpidos en estética y sentido de lo fotográfico) han alcanzado tan elevado lauro: Raúl Corrales en 1996 y Ernesto Fernández en 2011. En la más reciente entrega, el trasdisciplinar José Manuel Fors lo obtiene, entre otras razones, en homenaje a su más hábil transición y transgresión entre la fotografía y el instalacionismo.

 

José-Manuel-Fors-Historias-circulares

José Manuel Fors, Historias circulares, 2006 (detalle)

 

Es de anotar como en igual espacio de progresión y apertura de las artes visuales en sí mismas, tiempos de avance, reconciliación, encomio de lo multidisciplinar y genérico, no se hayan conferido más premios a firmas femeninas, y menos aún, a fotógrafas. En 22 años de competición nacional solo una mujer ha recibido el reconocimiento: la escultora Rita Longa en 1995, junto a Agustín Cárdenas. Justo es asentir que disímiles artistas han sido sostenidamente nominadas en varias ediciones (como la pintora y grabadora Lesbia Vent Dumois, la creadora Zaida del Río y la pintora Rocío García), aunque al final las gustadas estadísticas continúan creciendo bajo el predominio masculino.

 

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José Manuel Fors, Sin título, de la serie Atados de Memoria, 2008

Tal fenómeno no parece ser exclusivo de las artes visuales, las circunstancias o el regionalismo, pues en el universo intelectual y la escritura también acontece. Llama la atención como en los magnánimos Premios Nobel de Literatura, desde su primera edición en el año 1901 hasta la fecha, de 108 distinciones dadas, solo 14 han terminado en manos de mujeres.

Retomar los grandes premios

Ante tal panorama me pregunto: ¿no es ocasión ya que desde este paraje geográfico, de muy fructífera y equitativa producción intelectual se coronen más hacedoras; que los listados, los museos, las ediciones… del arte enarbolen más faldas? Y desde la creación fotográfica, ¿no sería un buen momento para asentar un Premio Nacional de Fotografía (España y otras regiones lo tienen, sin colisionarle con el resto de las artes) como sesión independiente, no dentro de bienales o salones de arte contemporáneo? Distritos estos donde se demuestra cada vez más el deslinde de las fronteras entre fotografía en su concepto puro y obra de arte híbrida; donde la (re)producción de la imagen se utiliza, supedita, mezcla, “contamina”, marida o enriquece con la pintura, la instalación, la videocreación; en episodios donde se llegue a contemplar más en su lenguaje de vanguardia, yuxtaposición o en el socorrido término de contemporaneidad.

 

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Rogelio López Marín (Gory), Viaje mágico y misterioso No.1, 1982. Tríptico. Premio Salón Paisaje

 

Hablo más bien de un Premio solo para ella, a efectuarse si se prefiere en el contexto de Noviembre Fotográfico (titulado antes Coloquio de Fotografía), henchido y renombrado evento que organiza desde el 2008 la institución insigne de la fotografía en el país. Creo amerita sitio y distinción la fotografía por sí misma, en su más vasta y sólida factura, contenido, aporte: tanto aquella que ha cruzado los años y las historias ya sea de perfil documental o la artística en todas sus variantes: la construida, la conceptual, experimental o manipulada; como el fotodocumentalismo, el ensayo de autor con tendencia al simbolismo y la subjetividad; o la imagen articulada en estudio, inclinada al discurso dual.

 

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Rogelio López Marín (Gory), Viaje mágico y misterioso No. 2, 1982

 

Refiero la gratificación a profesionales de las cámaras que se han movido con excelentes resultados en varios géneros a la vez; o quienes han sabido capturar, acaudalar, la historia social de Cuba a través del valor testimonial de la buena imagen, o la historia del arte nacional a través del valor de apreciación y enunciado de una obra trascendente: desde los iniciadores –los que aún viven, es recomendable apurarse– del buen reportaje cubano en blanco/negro, que legó la conjugación de documento, inmediatez, instante preciso, técnica y composición; hasta las piezas más elaboradas en la calma del esbozo y el taller (precisadas en el laboratorio o en la pantalla de la PC), que innovaron alegorías e imaginarios en el arte.

 

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Rogelio López Marín (Gory), Viaje mágico y misterioso No. 3, 1982

 

Ejemplos para nominar existen: fotógrafas y fotógrafos que han sostenido carreras de largo aliento, solo faltan los premios. Me disculpan los más jóvenes, los menores de 40, que también poseen méritos y cauces; pues ya cuentan con el impulso de la Beca de creación Raúl Corrales que lanza la Fototeca de Cuba cada año desde el 2009.

 

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Alfredo Sarabia (hijo), del ensayo La parábola del sembrador, 2007-2010. Premio Beca de creación Raúl Corrales, 2009

 

¿… y los pequeños también? 

En la Isla se vivió una etapa de un verdadero fervor fotográfico, desde una perspectiva historicista, sociológica, ideológica en los tempranos 60; desde el ensanchamiento de las lecturas, los motivos, la aceptación y búsqueda de sintonía del discursar internacional en los años 80. Sin detenernos en causas y diferencias, ante tal boom en ambas coyunturas la fotografía proliferó en exhibiciones, convocatorias, salones… y por ende, en el manejo público y apreciativo de la imagen.

Numerosas iniciativas laudatorias contaron durante el último período aludido, con acciones que propiciaron el interés sobre la producción fotográfica, sus categorizaciones (hiper especificadas, diría) y alcances. Diversificada también en sus procuradores, fueron estimables de premios desde los jovencísimos creadores de la entonces Brigada de Jóvenes Escritores y Artistas Hermanos Saíz, hasta los fotoperiodistas de plantilla de publicaciones muy específicas en su misión (Fototécnica, los extendidos salones de la UPEC).

 

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Adalberto Roque, de la serie Jodidos pero contentos. Premio Salón Playa 1981. Imagen. Cortesía Colección Fototeca de Cuba

 

La fotografía era recibida y ungida en concurrencias de diversos estilos: los salones de paisaje (distingue el Salón Paisaje 1982, donde se reconociera la renovadora obra de Rogelio López Marín (Gory), un tríptico de fotografías y fotomontaje iluminado con óleo, acompañado de un texto de ficción escrito por el artista), los salones juveniles (el creativo Salón Playa 1981, donde se premiara la avanzada serie iluminada con óleo Jodidos pero contentos, de Adalberto Roque), los concursos de gráfica 13 de Marzo, organizados por la Universidad de La Habana, a la par de competiciones afines como el Premio de Fotografía a color, promovido por la revista Revolución y Cultura, el Premio de fotografía deportiva (generado por el Círculo de Periodistas Deportivos)… abundantes resultan las ejemplificaciones.

 

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Adalberto Roque, de la serie Jodidos pero contentos. Premio Salón Playa 1981. Imagen. Cortesía Colección Fototeca de Cuba

Más no ha contado, excepto en puntuales intervenciones (proyectos y espacios autónomos) con un galardón exclusivo para las fotógrafas, temas contiguos a la feminidad, o en pos de acreditar posturas, certidumbres, diálogos desde lo femenino. Otro punto a tomar en la agenda… y a eximir de la sombra de lo habitual.

 

¿Y a ti qué tipos de premios de fotografía te gustaría se promovieran en Cuba?

 

 

Si te gusta la fotografía, no dejes de leer + contenidos líquidos de Grethel

Fotografía y mercado en Cuba
Apuntes sobre la enseñanza de la fotografía en Cuba

 

 

Texto escrito especialmente para Fotografía Líquida. Se prohíbe la reproducción en cualquier medio o formato sin la autorización expresa de la autora y Circuito Líquido.
© Imágenes: Cortesía de sus autoras y autores
© Sobre el texto: Grethel Morell
© Sobre la publicación: Circuito Líquido

 

Siluetas_personas

Lo que nos dicen por e-mail ;-)

 

Gracias por tu trabajo tan serio y riguroso!!
Estoy de acuerdo con todo lo que has escrito, besitos”.

Niurka Barroso, fotógrafa

Gretell, tu siempre con tus acertadas palabras, coincido contigo en tus reflexiones. Un abrazo y te quiero, chino arcos.”

Fotografía y mercado en Cuba, encauzar espacios

¿Existe un mercado para la fotografía cubana, en Cuba?
¿Qué tipo de imagen y firmas privilegia el mercado actual?
¿Por qué las mujeres fotógrafas siguen estando subrepresentadas en los circuitos comerciales?
¿Hay espacios en Cuba para lanzar y potenciar la producción fotográfica de más diverso tipo?

¿Quieres saber que opina al respecto Grethel Morell, experta en fotografía cubana?

¡Sí!

Lee Fotografía y mercado en Cuba… un texto escrito especialmente para Fotografía Líquida.

Fotografía y mercado en Cuba, encauzar espacios

Por Grethel Morell

 

Los guantes, de la serie La estafa. Irolán Maroselli. Fotografía y Mercado en Cuba. Circuito Líquido

Irolán Maroselli, Los guantes, de la serie La estafa, 2010-2014

A mis amigos de la Plaza…

¿Existe un mercado para la fotografía cubana, en Cuba? Y cuando hablo de fotografía me refiero a toda la extensión y uso del término: para la técnica, los accesorios, las imágenes, y si vamos a la tradicional (conocida como analógica, propia de un alto coleccionismo), el suministro de la química, los rollos o placas, el papel. Y cuando hablo de mercado, digo un mercado oficial, organizado, regentado, efectivo.

Emprendedores, anticuarios y artistas de Galería

Existen emprendedores y aventureros, que en mercado formal (y a veces tornadizo), proponen fotografía y enseres colaterales en ciertos circuitos como stands, tenderetes, estudios de artistas, galerías privadas o workshops para turistas de ocasión. Existen coleccionistas, pocos, que incluyen en sus nóminas artículos del universo fotográfico, álbumes e imágenes antiguas. Están las firmas más conocidas, los caminos más socorridos, los artistas de renombre, con un posicionamiento o por posicionar, que se exponen, promueven o representan por galerías comerciales del sistema institucional cubano. Esas que ponen precios, venden (o dirigen la venta) e intentan potenciar el sector o el estilo que consideran más certero. Incluso pueden llevar a subastas en terreno nacional. Pues en contexto internacional, cada vez se hace más fuerte la inserción de fotógrafos y obras representados por galerías foráneas. En el más reciente Photo Basel, René Peña, Juan Carlos Alom y Adrián Fernández Milanés fueron presentados por Fabian + Claude Walter Galerie (Zurich), como parte de la visión The Sound of Latin America y en específico dentro de la mirada al escenario fotográfico contemporáneo cubano.

 

Grisell en equilibrio. Serie Período Especial Alom. Fotografía y Mercado en Cuba. Circuito Líquido

Juan Carlos Alom, Grisell en equilibrio, de la serie Período Especial, 1989

 

Eventos que deberían ser de mejor acceso para nuestro arte fotográfico, desde la autogestión puntual, dada la creciente oleada de imágenes, creadoras y creadores buscando espacio. Obras con determinada calidad estética y discursiva que pugnan por colocarse, y que intentan aprovechar la circunstancia de “la moda Cuba”.

Un minuto de silencio

Antes de continuar la escritura reflexiva sobre el asunto en la Isla, me permito un paréntesis alrededor de lo que se vende; o mejor expresado, quienes portan la supremacía en la selección que va a venta. Es pensar en la fotografía cubana que se lleva de modo oficial a los espacios de comercio, sin que determine en este breve análisis la condición de quién o quiénes la mueven.

 

Sin título #9. Linet Sánchez. Fotografía y Mercado en Cuba. Circuito Líquido

Linet Sánchez, sin título #9, 2014

 

La fotografía documental sigue disfrutando de gran preferencia. Las de perfil historicista, el ensayo, el paisaje urbano, el retrato de personajes insignes o atractivos pasan por favoritas, marcadas muchas veces por setos temporales clásicos o en boga (como la de los años 30, imágenes de la post-guerra, o los nostálgicos 60).

Mas, en un elemental balance de creaciones, es un hecho conocido que la mayor cuantía de obras fotográficas que se comercializan en el mundo responde a firmas masculinas. Las fotógrafas han alcanzado un lugar indiscutible (ejemplos recientes, la inclusión de una pieza de Diane Arbus en Christie’s New York en esta primavera, la obra de Graciela Iturbide en la subasta Fotógrafos Documentales de Latinoamérica 1920-1990, de la madrileña Juan Naranjo Galería en octubre, o Julia Margaret Cameron en Christie’s Paris en el actual noviembre), pero aún insuficiente. En el caso de las fotografías nacionales seleccionadas para ser lanzadas al ruedo, las estadísticas marcan un severo e inquietante mutismo a favor de las féminas. ¿Es que acaso no hay creación o nombres suficientes? ¿La historia de la fotografía cubana no tiene ingentes modelos de buen hacer femenino? Argumentos realmente a valorar despacio en otro texto.

 

Macuto. Marta María. Fotografía y Mercado en Cuba. Circuito Líquido

Marta María Pérez Bravo. Macuto, 1992. Imagen tomada de imgprivate2.artprice.com

 

Mercado para la fotografía

Vuelvo a las realidades comerciales en Cuba. En esta ocasión no hablaré del tan últimamente debatido, “coloquiado”, “asambleado” y reiterado tema Mercado del Arte, así, en mayúscula; si no a la muy objetiva necesidad de crear o posibilitar espacios para el mercado de la fotografía artística, documental, de ensayo, fotografía de autor… sus catálogos e implementos, en y desde el país. O al menos, permitirle un adecuado tránsito en nuestra compleja red de compraventa de “artículos de arte”. Más en un ámbito y en una estructura jerárquica de la cultura que ha apostado indistintamente por el arte, la enseñanza artística, la instrucción suprema, la proliferación de entidades culturales, a pesar de llevar el estigma del tercer mundo, sus históricas carencias, las limitaciones de intercambios (materiales) y la falta de solidez en suministraciones.

 

Linet Sánchez. Fotografía y Mercado en Cuba. Circuito Líquido

Linet Sánchez, Post-it 3, Primer Premio, 2015. Galería Artist 718. Foto: Juan Carlos Romero

 

Todo ello sin detenernos en pensar que no hay, facultadamente, donde adquirir cámaras y demás utensilios técnicos, ni casas expertas en firmas (las clásicas Leica, las populares Canon, Nikon, o las exquisitas Rolleiflex… lamentable, cuando fuimos los primeros en Latinoamérica que tuvimos la sede de la Eastman Kodak en sus mismo orígenes), ni donde recibir asesorías, consignaciones, evaluaciones o tasaciones confidenciales de piezas fotográficas. No aparecen en nuestra cartografía oficial del arte espacios para las consultorías cuando de comenzar o certificar una colección se trata. Y potenciales coleccionistas de fotografía ya están a la vista, más desde la aprobación de la última ley de inversión de capital extranjero (2012), la puesta en práctica y el gradual incremento del cuentapropismo (trabajo del sector privado, a partir de 2013) en la esfera de servicios de alta gama (restaurantes gourmet, alquiler de sitios residenciales, hospederías, hostales).

Sin contar que los pequeños centros que ofrecen servicios fotográficos (de imprimir a partir de tecnología digital, básicamente), están la mayoría desactualizados y desprovistos en mercancías. Aunque este último punto es algo que en los consorcios privados han encontrado fructíferos senderos.

Tiendas y galerías, afán por la diversidad

No existen en La Habana galerías o tiendas especializadas, enfocadas meramente, en el producto fotografía. Ni elitistas, ni decorativas. Ni de corte exclusivo, ni de supermarket. Y dado el carácter tan democrático que ha alcanzado la manifestación en el mundo contemporáneo, el veloz desarrollo de la tecnología para captar imágenes (¡los iphones o Samsung Galaxy son cámaras!), la selectividad del conocimiento y la riqueza de sus espectros temáticos y creativos, se abren cada vez más espacios en el mundo para su comercio. Desde la fotografía de paisajes hasta la subjetiva de fuerte aliento simbólico, desde la fotografía costumbrista hasta la fotonaturaleza, el retrato, la arquitectónica, la fashion, los viajes, el deporte, lo urbano, la imagen digital alterada… ¡el ambrotipo!, hallan sitio en el escenario financiero del arte. En Cuba se requieren lugares para esto, de diversos tipos.

 

Sin título #11, de la exposición Crimen perfecto. Linet Sánchez. Fotografía y Mercado en Cuba. Circuito Líquido

Linet Sánchez, sin título #11, 2016, de la exposición Crimen perfecto. Galería Artist 718

 

Miremos el modelo de la marca francesa YellowKorner. Una galería de arte especializada en fotografía, con atisbos de tienda de decoración, implantada en 12 países de los cinco continentes. Dedicada a la venta de piezas fotográficas exclusivas y de alta calidad, Yellow… propone ejemplares de fotografías originales, numeradas, formatos a elección del cliente, con sus correspondientes certificados de autenticidad y series enumeradas. Sitio que se promueve para la más amplia escala de público, al alcance de todos los precios.

 

Post-it 2, 2014. Fotografía y Mercado en Cuba.  Circuito Líquido

Post-it 2, 2014. Galerías Galiano y Collage Habana. Foto: Juan Carlos Romero (detalle)

 

Profesionales de la gestión talentosos hay, personas jóvenes actualizadas en las intríngulis del mercadeo, que conocen y son conscientes del “producto fotografía”, pero sobre todo, profesan respeto por el buen arte, el trabajo especializado y la conservación del patrimonio visual de un país. Entonces, faltan los espacios.

Por cierto, ¿dónde está la galería comercial de la Fototeca de Cuba? Era buen sitio para encauzar, legitimar y vender fotografía cubana.

 

Si estás interesada/o en leer + textos de Grethel te recomiendo:

Apuntes sobre la enseñanza de la fotografía en Cuba
Entrevista al fotógrafo Iván Cañas, uno de los máximos exponentes del fotodocumentalismo cubano
El desnudo y la fotografía cubana actual. De caminos y carencias (Entrevista a Grethel Morell por Yenny Hernández)
Mujeres en Jagüey

 

Texto escrito especialmente para Fotografía Líquida. Se prohíbe la reproducción en cualquier medio o formato sin la autorización expresa de la autora y Circuito Líquido.
© Imágenes: Cortesía de sus autoras y autores
© Sobre el texto: Grethel Morell
© Sobre la publicación: Circuito Líquido

Apuntes sobre la enseñanza de la fotografía en Cuba

Erick Coll. Concierto, 2013

Erick Coll. Concierto, 2013

¿Qué relatos privilegia la enseñanza de la fotografía en Cuba desde los espacios académicos institucionales?

¿Cuáles son sus actuales desafíos?

¿Cómo es posible que la fotografía cubana, caribeña o latinoamericana se encuentre relegada en los programas de estudios universitarios?

¿Por qué nichos como el fotoperiodismo, la fotografía publicitaria y aquella asociada al diseño gráfico, quedan rezagados en las mallas curriculares, siendo los dos últimos dominados prácticamente por espacios educativos privados?

Encontrarás las respuestas en este relato personal de la experta en fotografía cubana Grethel Morell, quien durante cinco años ejerció la docencia fotográfica, en diversos centros académicos del país.

¡Léelo ahora!

Grethel-MorellApuntes sobre la enseñanza de la fotografía en Cuba. Lasitudes, funcionalidad y reforma

Por Grethel Morell

 

Erick Coll. De la serie Tatuajes, 2014-2015. Profesor Principal de la  Cátedra de Fotografía del ISDI

Erick Coll. De la serie Tatuajes, 2014-2015. Profesor Principal de la Cátedra de Fotografía del ISDI

Cinco años de trabajo continuo y tenaz en la docencia fotográfica, en la consultoría y tutoría de estudiantes, en la preparación de programas, renovación de asignaturas (al menos intentarlo, lo de renovar), sé que no son portadores de homenajes y monumentos (aunque algún diploma o carta aval guarde por ello). Pero los amé intensamente, como todo amor, di a manos llenas, recibiendo algo único a cambio: experiencia. Desde ella, narraré.

Como profesora adjunta de la Facultad de Artes y Letras de la Universidad de La Habana, docente en estudios de grado, postgrados, cursos de maestrías, como profesora del Centro de Superación para la Cultura adscrito al Ministerio de Cultura, intenté abrir, variar, defender una de las manifestaciones más jóvenes y promisorias del arte. Desde el sacrosanto estrado, y con el fardel de la estricta formación académica sobre mis hombros, procuré trazar nuevos horizontes sobre la apreciación fotográfica e incorporar la historia y validación de la fotografía de esta Isla. ¿Éxitos?, habría que preguntarle a graduados y colegas. Hoy hablaré de lo que creo no debe ausentarse de las aulas universitarias – o no – si de fotografía vamos a predicar.

Narrar la historia

La historia de la fotografía contada desde nuestras academias, paradójicamente, no privilegia la fotografía cubana, caribeña o latinoamericana. El modelo metodológico reinante se ocupa de historiar la técnica, el desarrollo de la invención, las tendencias dominantes cruzadas con nombres favorecidos por la historiografía occidental.

 

Erick Coll, On-off, de la serie Conceptuales, 2013-2015

Erick Coll, On-off, de la serie Conceptuales, 2013-2015

Efectivo, valedero y altamente aplicable de por sí en cualquier centro de altos estudios es relatar, hacer ver la historia, a partir de los hechos y los nombres emanados de los grandes circuitos de poder. Núcleos hegemónicos, que construyen e hilvanan la historia de la creación artística, dígase Europa y algo de Estados Unidos. No lo juzgo, lo utilizo. Sin embargo, quebrantable, desestimable resulta no incluir en la narración pedagógica algo de nuestra historia. Más que algo: nuestra Historia. En sintonía, contrapuesta, engarzada o simplemente visualizada, frente a las grandes historias.

 

Ossain Raggi, de la serie Restauración. El anillo y el estanque, 2006-2012. Fundador y profesor del Departamento de Fotografía del ISA

Así, entre otros efectos, los futuros críticos, gestores, curadores o comisarios, sabrán mejor de lo que hablan, escriben, seleccionan o promueven. Tomando en cuenta además, que sabrán postular o aquilatar las producciones y las firmas de su nación o región geográfica, de tan altos bienes como otras de etiquetas eurocéntricas o newyorkinas.

Libros

Para enseñar la historia se necesitan libros. La bibliografía mínima sigue siendo difícil de conseguir: libros actualizados, de ediciones aumentadas y corregidas (Beaumont Newhall, Helmut Gernshein, Naomi Rosenblum, por citar los esenciales). Aunque es de anotar que los textos sueltos son de más fácil accesibilidad por estas últimas generaciones, gracias al uso y abuso (limitado) de la internet. Red que ha favorecido también el acercamiento a los ensayos clásicos (Walter Benjamin, Giséle Freund), desaparecidos muchas veces de nuestras grandes bibliotecas físicas.

Pero aún falta. No existe un libro que aglutine textos, guíe, oriente, organice el conocimiento al que debe enfrentarse el estudiante. Por ejemplo, Fotografía como asignatura autónoma en la carrera de Historia del Arte no goza de algo tan elemental como una Selección de Lecturas. Se precisa con urgencia una recopilación de escritos (bilingüe, dado que la mayoría de los ensayistas no son hispanohablantes), sobre todo de apreciación, estética fotográfica, incluso de los poquísimos textos y teóricos cubanos que tenemos. Por cierto, cabría preguntarse ¿dónde está el volumen dedicado a la historia de la fotografía cubana? Y por falta de hacedores de libros, no es.

Innegable es que este asunto de la ausencia de los materiales de consulta, también es propiedad de otra hacienda: las editoriales. Con pesar se reconoce que las políticas editoriales del país, en grandísima medida, no tienen contemplada la entrega de libros especializados en arte o sencillamente de (o sobre) fotografía.

Contenidos

 

Ossain Raggi, de la serie Restauración. El anillo y el estanque, 2006-2012

En los planes de estudio del nivel superior de la enseñanza se le debe ofrecer mayor espacio a temáticas o directrices de interpretación de la imagen, con bases en la teoría y la semiótica, aplicadas a la fotografía. Una tendencia en boga hace más de veinte años, propia de las artes plásticas o artes visuales, que en nuestro terreno aún se maneja con espinado decreto y precaución, o a veces, con fatua superioridad ininteligible.

 

Erick Coll, Orden jónico, de la serie Conceptuales, 2013-2015

Erick Coll, Orden jónico, de la serie Conceptuales, 2013-2015

La semiótica de la imagen, asociada a la fotografía, asoma en los estudios de maestría en Historia del Arte. Sin embargo, la teoría de la imagen (encomio del concepto y simbolismo), o más conocida como Estética Fotográfica (¡consolidada en teoría y teóricos desde los años 70!), no es invitada al baile. Es como si estuviese desactualizada o al desuso en nuestros predios. Preferencia de análisis que cada vez gana más adeptos, escribientes y teóricos en el mundo. Desde los clásicos, Roland Barthes (¡su Cámara Lúcida es un texto que tiene más de 30 años!) o Susan Sontag, hasta los más contemporáneos como el muy activo y magistral Joan Fontcuberta con sus doctrinas de “fotografía y verdad” y creación multidisciplinar, deberían mencionarse cuando de educar fotográficamente se trate.

Fotografía, gráfica y noticia

Más allá de la anécdota y la relación detallada de nombramientos y circunstancias, existen zonas específicas de la fotografía como expresión y estado, que no deben quedar rezagadas de los manuales de enseñanza. Pienso en sectores como el fotoperiodismo, la fotografía publicitaria o aquella asociada al diseño gráfico.

En el primero, aún persiste alto grado de empirismo. A pesar de las voluntades por el avance profesional que ha sostenido la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC), aún se respira un tope estrecho. De aquella suma experiencia del curso 1987-1988 que incluyó fotografía en nivel superior, en coordinación con la entonces Facultad de Periodismo de la Universidad de La Habana, y bajo la especialización de periodismo gráfico, han pasado tiempo y requerimientos. Nuevas exigencias demanda la formación del fotoperiodista hoy, en un universo tan veloz en cuanto a imagen, información visual y noticia.

 

Erick Coll, Cotidiano, de la serie Conceptuales, 2013-2015

Erick Coll, Cotidiano, de la serie Conceptuales, 2013-2015

No solo a los próximos fotorreporteros les favorecía nuevos espesores. ¿Los comunicadores sociales tienen sentido del valor y selectividad de la imagen fotográfica que ha de acompañar a sus textos? ¿O disponen de elementos para hacer, para crear? En el presente se ha vuelto común, aunque no cuestionable si el resultado es bueno, el hecho de que un redactor, reportero o periodista realice sus propias fotos para ilustrar su crónica. Razón de más para que adquiera nociones del alcance y discurso de la imagen.

No obstante, ese asunto pasa por otro feudo que trasciende el de la enseñanza. La categoría -que antaño existió- de Editor de Imagen o Director de Fotografía de un diario, hoy acá es lamentablemente irreal. Este es un rol que se apremia de veras en las publicaciones periódicas nacionales (impresas o digitales), donde al final va a imperar una imagen débil y meramente “ilustrativa”, sin que haya medido un criterio especializado.

Por su parte, la fotografía publicitaria y la fotografía coligada al diseño gráfico, ha pasado a ser dominio de las academias privadas y de una institución rectora como el Instituto Superior de Diseño (ISDI), respectivamente. Las asociaciones o entidades particulares, devenidas academias de arte y fotografía, con similar intencionalidad a los principios de los clubes y colegios republicanos (años 40-50), emprende la manifestación por sectores y demandas. El ISDI por su parte, la tiene incorporada como asignatura básica (en estudios de diseño gráfico) y ha hecho habitual que el docente provenga del ejercicio fotográfico.

Para ser justos…

 

Erick Coll, Sin título, de la serie Conceptuales, 2013-2015

Con mirada retrospectiva, se ha avanzado. En los años 80 se logró incluir la Fotografía en los programas básicos de la enseñanza académica del arte, el periodismo y el diseño. Se impulsó el aprendizaje técnico y panorámico a través de cursos y talleres, albergados por la UPEC, el Instituto Internacional de Periodismo José Martí o la sección de Fotografía de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC). Con mirada temporal, se ha logrado mantener e irradiar tenuemente. Con mirada contemporánea, se ha empozado.

 

Ossain Raggi, de la serie Restauración. El anillo y el estanque, 2006-2012

Ossain Raggi, de la serie Restauración. El anillo y el estanque, 2006-2012

Se continúa instruyendo sobre la fotografía en algunos centros de educación superior, los asociados a especialidades de la cultura artística en general (Universidad de las Artes, Facultad de Artes y Letras, ISDI), en la nueva modalidad de las academias privadas, en talleres puntuales promovidos por instituciones de variados perfiles (UNEAC, Centro de Estudios Ché Guevara, Oficina del Historiador de la Ciudad capital), alguna ONG y creadores independientes. Pero, en general, se adolece de una enseñanza rectorada desde la constancia, la funcionalidad y la reforma.

 

Ossain Raggi, de la serie Restauración. El anillo y el estanque, 2006-2012

Ossain Raggi, de la serie Restauración. El anillo y el estanque, 2006-2012

Se necesita hoy sembrar el conocimiento estrechamente abrazado a la práctica, la actualización de los programas y los enfoques, acentuar la noción de fotografía cubana y saberla colegiar en contexto internacional. Se requiere la apertura hacia la interdisciplinariedad muy propia del arte y los estudios culturales contemporáneos; acercarse, al menos, a la identificación de valor y magnitud de la fotografía en el mercado del arte actual, pero sobre todo, declinar, evadir, las educaciones meramente ilustrativas e irreflexivas, que tanto nos persiguen, con el riesgo de llegar a convertirse en distinción.

¿Fotógrafos de escuela?

Es demostrable por la historia que para ser un fotógrafo de rango, o verdadero artista del lente como se suele escribir y repetir mucho en nuestras críticas, no se hace rigurosamente necesario emerger de un centro superior de la enseñanza. Muchos autodidactas han sido colosales (Robert Capa para el mundo, Korda desde aquí). Pero dado el progreso de la comunicación, el despliegue de una cultura visual inmensa, la existencia y permeabilidad de los centros de magisterio, se posibilita el camino de quien decida ser fotógrafo… de academia. Más en un país que ha pautado como prioridad el paso de mayorías por sitiales universitarios (con sus vaivenes por etapas, determinadas por debates de exigencias entre técnicos y profesionales, pero en definitiva, siempre vuelve la espiral a lo superior).

 

Ossain Raggi, de la serie Restauración. El anillo y el estanque, 2006-2012

Ossain Raggi, de la serie Restauración. El anillo y el estanque, 2006-2012

Creo que una buena escuela, sea cual fuere, puede ayudar a formar mejores artistas, creadores o fotógrafos, como gústese llamarles. El ojo entrenado, educado, siempre será efectivo, selectivo, exitoso. Para el individuo, para la academia que lo acogió, para el arte de un país, para su historia y cultura, para la memoria iconográfica de una nación.

Texto escrito especialmente para Fotografía Líquida. Se prohíbe la reproducción en cualquier medio o formato sin la autorización expresa de la autora y Circuito Líquido.
© Imágenes: Cortesía de sus autoras y autores
© Sobre el texto: Grethel Morell
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Siluetas_personas

Lo que nos dicen a través del email:

Gracias por la información, oportuno diría yo, tu artículo, necesario.”

William Castellanos, curador

Brava Grethel!! Gracias por todo el extraordinario trabajo que haces, un abrazo”

Niurka Barroso, fotógrafa

Productoras y espacios autogestionados en 9na edición Haciendo Cine

Esto es lo que opina Leanny Pintado sobre la presencia en la Sección Haciendo Cine (Muestra Joven), de los espacios autogestionados cubanos que bajo el formato de productoras y plataformas educativas, con modelos de financiación no convencionales, apoyan el cine nacional.

¡Lee la entrevista que le hizo Elizabeth Valdés!

Haciendo + Cine. Conversación con Leanny Pintado

Por Elizabeth Valdés

En este año 2016 la Muestra Joven del ICAIC estuvo celebrando su 15ª. edición. Como parte del evento, se desarrolló la 9na entrega de Haciendo Cine, espacio que se ha erigido como alternativa ante la ausencia de un fondo de fomento en el país. Acerca de las experiencias más recientes de dicha sección, Leanny Pintado nos comenta.

Elizabeth Valdés (EV): Cómo y cuándo llegas a Haciendo Cine? ¿En qué ha consistido tu trabajo como coordinadora?

Leanny Pintado (LP): Llegué a Haciendo Cine hace tres años. Marisol Rodríguez directora de la Muestra Joven, se acercó a mí porque necesitaba una persona que la ayudara a coordinar la sección, que en aquel momento yo no conocía. Mi trabajo en ese primer año estuvo guiado, como también lo ha estado el resto del tiempo, por Marisol, fundadora y amante del proyecto. Inicialmente comencé a incursionar en algo que nunca antes había hecho, la coordinación de eventos. Eso genera capacidades en el orden de la organización, la producción, la mediación y la gestión. Fue realmente un entrenamiento muy útil.

La sección consiste en la fase de convocatoria, revisión de las bases, es decir, estar al tanto de todo. En el mes de diciembre comienza la recepción de los proyectos, que da inicio a la labor de agruparlos, inscribirlos con sus planillas, e introducir toda la información generada en una base de datos. Posteriormente, son transferidos al comité de selección que en enero empieza a sesionar. La decisión se hace pública paralelamente al anuncio de los resultados de aquellas obras que quedan en la sección oficial de la Muestra.

(EV): Haciendo Cine se ha establecido como una plataforma donde confluyen entidades institucionales e independientes. ¿Cómo ha sido este diálogo y cómo se desarrolló durante este año en particular?

LOGO-HACIENDO-CINE

(LP): Digamos que es un diálogo bien espontáneo, donde todos tienen protagonismo y no hay escisión entre una entidad estatal y una no estatal. Los representantes de ambas se sientan a la mesa a negociar, y sobre ellos recae el peso de las decisiones y compromisos que allí se establecen. El talento y entrega de estas personas es inobjetable, del mismo modo que su contribución en la sección.

(EV): Recientemente se ha evidenciado una mayor participación de productoras independientes en Haciendo Cine. ¿Cuáles consideras sean las causas o motivos de este incremento?

(LP): Creo que tiene que ver con la realidad que hoy vivimos y la necesidad de una apertura a nuevos mecanismos para la gestión y la producción audiovisual en Cuba. Cada vez hay más jóvenes realizadores interesados en materializar sus proyectos, en filmar sus pequeñas, medianas o largas historias. Estas necesidades e inquietudes creativas y comunicativas han hallado un escenario de materialización muy oportuno con la emergencia de las productoras independientes, cuyas dinámicas de trabajo operan interesantes estrategias para gestionar la producción audiovisual hoy.

(EV): ¿Cómo valora la participación de las productoras independientes en el espacio?

Pitch 9ª edición de Haciendo Cine

(LP): El Haciendo Cine no ofrece un marco legal; funciona más bien en el orden de los compromisos morales y personales que allí se contraen. Por eso dicha participación está signada, en primera instancia, por la voluntad de estas entidades de contribuir de una u otra manera con los proyectos, y luego, por el interés que para ellos (como productores) representa formar parte de una película que luego pueda ser vista y disfrutada por los espectadores. Sus apoyos son diversos; facilitan permisos, otorgan avales, ofrecen servicios, o colaboran financieramente. Todo ello sin recibir, en ese instante, nada a cambio. Eso sí, es una oportunidad para entrar en contacto con otros productores, para conocer un poco sus competencias profesionales y para ganar visibilidad.

(EV): ¿Qué ofrecen plataformas autogestionadas como Circuito Líquido a Haciendo Cine? ¿Cómo valoras su apoyo?

(LP): Le ofrecen lo que tienen y lo que pueden. Circuito Líquido es una de las entidades que se ha incorporado recientemente al Haciendo Cine y quiero agradecer públicamente el apoyo de Ada Azor, cuya activa participación y entrega al espacio ha sido realmente admirable. Circuito Líquido se enfoca en un apoyo dirigido, sobre todo, a proyectos que están en una fase inicial de desarrollo. Por lo general brinda asesorías de guion y asesorías legales que han hecho crecer mucho los proyectos, y colocarlos en un estado superior en cuanto a la solidez de las historias, la escritura de los guiones y las cuestiones en términos de derechos y contratos de la producción audiovisual. De ahí el valor de este tipo de apoyos.

(EV): ¿Se ha propuesto algún cambio en la organización de la sección para el próximo año o se mantendrá como hasta el momento?

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Laboratorio de Proyectos. Escribir es reescribir, con Yolanda Barrasa (España). 9na. Edición Haciendo Cine.

(LP): Los cambios son muy necesarios y cada año uno tiene que pensar cómo reinventarse y cómo, según la experiencia del año anterior, enfocarse en las cosas que no salieron bien. La idea de realizar talleres fuera del evento la vamos a mantener, porque fue un ejercicio de prueba que hicimos y funcionó. Asimismo, creo que habrá cambios en las dinámicas de la negociación. Nos percatamos de que antes de la negociación, las entidades productoras y los realizadores de los proyectos necesitan tener un one to one, en función de lo que uno puede ofrecer y de lo que el otro está dispuesto a hacer. La idea es llegar a la negociación con un estado de las cosas más real, práctico, en función de esa conversación previa entre la productora interesada y el realizador. Quizás por este camino irían algunos cambios, siempre sobre la base de hacer una mejor sección cada año.

 

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Mujeres en Jagüey + Movimiento de Fotógrafas

El Evento Mujeres “sorprende a los invitados del resto del país por la favorable recepción, efecto y multiplicación espontánea de actitudes proactivas en sus implicados y destinatarios, principalmente los hombres y los jóvenes.”

Sobre su plataforma artística: El Salón de Artes Visuales, los Premios y del Movimiento de Fotógrafas nos cuenta la destacada historiadora de la fotografía cubana Grethel Morell.

Descubre cada detalle :)

Grethel-MorellFotografía e identidad: Mujeres en Jagüey

Por Grethel Morell

El pasado 19 de marzo fue inaugurada la IV Edición del Evento Mujeres, en la occidental región de Jagüey Grande, Matanzas. Un suceso anual, de notable arraigo local y gran perspectiva universal, que mueve la conciencia de los pobladores hacia el respeto, la no violencia y la equidad de las féminas, tanto en la vida social como privada. Un evento que sorprende a los invitados del resto del país por la favorable recepción, efecto y multiplicación espontánea de actitudes proactivas en sus implicados y destinatarios, principalmente los hombres y los jóvenes.

Foto. Grethel Morell

Foto. Grethel Morell

Foto. Grethel Morell

Foto. Grethel Morell

Maneras y procederes que deberían irradiar para otros territorios de la Isla poco favorecidos por las escasas opciones y dinámicas socioculturales, y por la presencia del sempiterno machismo latino de poder vertical y exclusión. A partir de diversos proyectos y acciones objetivas, Mujeres se convierte en un espacio plural que sostiene y se expresa por los derechos de todas. Desde la cultura y el trabajo comunitario, Jagüey viene a demostrar con este evento que se puede hacer más, hasta llegar a ser grande, Grande como su nombre.

Foto. Grethel Morell

Foto. Grethel Morell

El Evento

Es organizado por el Grupo de Investigación Sociocultural Municipal desde hace cuatro años, bajo el liderazgo de Lilia Lorenzo, quien además ejerce como directora de la Galería de Arte de Jagüey. Mujeres fue ideado por la Oficina Oscar Arnulfo Romero (OAR), ONG cubana con sede en La Habana, que desde el año 2008 emprende y promueve la campaña Eres Más a favor de la No Violencia de género. Campaña que se realiza en coordinación con la FMC y que ha convocado en los últimos años a creadores gráficos y comunicadores. Hoy, y hasta el 2017, la campaña sostiene su imagen a partir de los premiados en Convocatoria a estudiantes del ISDI, de la FAMCA, de la Universidad de las Artes, y la FCOM.

De izquierda a derecha: Mailyn Medina (fotógrafa), Laritza González (OAR), Lilia Lorenzo (Dir. Galería y organizadora Evento Mujeres.), Mareelen Díaz (OAR) y Grethel Morell

De izquierda a derecha: Mailyn Medina (fotógrafa), Laritza González (OAR), Lilia Lorenzo (Dir. Galería y organizadora Evento Mujeres.), Mareelen Díaz (OAR) y Grethel Morell

En esta cuarta edición, el evento es apoyado por OAR, el Centro de Intercambio y Referencia de Iniciativas Comunitarias (CIERIC), de carácter asociativo a la UNEAC, el Centro Memorial Martin Luther King, la Oficina del Programa Martiano, el Consejo de Iglesias de Cuba, el Partido Municipal, Cultura Provincial y entidades que profesan el avance sociocultural de Jagüey Grande.

Una intensa zona dentro del Evento es ganada por la cultura artística: el Salón de Artes Visuales y el Movimiento de Fotógrafas Locales e invitadas. Ambos apuestan por la apreciación y validación de las creadoras, la socialización de las obras, la intención educativa hacia el receptor, y sobre todo, la posibilidad de espacio y legitimación de las mujeres hacedoras.

El Salón, también en su IV edición y abierto hasta el 30 de abril, es de carácter nacional, competitivo, de amplio espectro (tanto para profesionales como aficionados), e incluye disímiles tendencias y manifestaciones. Pintura, escultura, collage, fotografía, instalación, cuentan entre las elegidas. En esta ocasión, se estrena colateral al evento provincial Roberto Diago, emprendido por el Consejo de las Artes Plásticas de Matanzas. El Movimiento de Fotógrafas, emergido en el 2015, merece por sí mismo un punto y aparte.

Las Fotógrafas

Dada la experiencia en el campo de la investigación sociocultural, Lilia Lorenzo hace notar la carencia de oportunidades para el desarrollo y expresión de las mujeres en su localidad. Al mismo tiempo, toma en cuenta ciertos patrones de hegemonía persuasiva masculina en la vida y la visión de las mujeres de Jagüey. Estándares que imaginó desmontables desde la incipiente educación, con base en los estudios de género, y el ofrecimiento de una posibilidad de oficio o profesión que les permitiera a la vez dialogar, sostenerse (desde lo material y lo simbólico) y saltar del apretado círculo del macho dominante. Simplemente, ser ellas.

El pasado año erigió la primera pieza. Desde la Galería de Arte lanzó la convocatoria de un Curso de Fotografía para amas de casa, con el objetivo de capacitar y convertirse al mismo tiempo en medidor. Se incorporaron 15 mujeres y se realizaron tres cursos.

Asistidas por OAR y la Escuela de Fotografía Creativa de La Habana, trabajaron dos talleres de manejo de cámaras, lenguaje fotográfico, y uno de edición de imágenes. Sumaron ejercicios prácticos e instituyeron un salón donde exhibir sus resultados. Actualmente son nueve fotógrafas y la Galería remoza su sede para incorporar en la planta superior un estudio y un sitio de encuentro para ellas.

Estas hacedoras, comprometidas con su terruño como buenas jagüeyenses, son instadas a interpretar desde lo vívido y personal, temas y enfoques de género. Las imágenes por su parte, más allá de las estrechas condicionantes técnicas, portan un insoslayable valor identitario. La acertada autorepresentación y el registro documental de la realidad (circunstancias o acciones precisas, cercanas e irrepetibles), son eficacias del discurso fotográfico en sí. La imagen hecha en estudio, la fotografía construida, el fotodocumentalismo, el retrato y la imagen alterada, son caminos que han encontrado para hablar de identidades, condición femenina y vida contemporánea.

De las nueve mujeres, en estos momentos dos son profesionales activas (graduadas de Estudios Socioculturales en la sede universitaria de la región), dos egresadas del nivel superior (doctoras) sin ejercerlo, una aficionada a la videocreación, tres amas de casa y una jovencísima amateur de las artes plásticas. En la exhibición del Evento de este año participaron como Movimiento de Fotógrafas seis autoras: Bárbara Abreu, Mailyn Medina, Flabia Cabezas, Yanely Suárez, Dairilys Hernández y Dalgis Espinosa. Así como dos fotógrafas invitadas. Se le otorgó mención compartida a la obra En primer plano de Bárbara Abreu y el conjunto fotográfico de Dairilys Hernández. Obtuvo mención como invitada la obra Sobre mojado de la bióloga habanera Tatiana Homar.

Barbara Abreu. En primer plano. Impresión digital, 2016

Barbara Abreu. En primer plano. Impresión digital, 2016

 

Dairilys Hernández Corcho. Lejos de lo Mediocre. Impresión digital, 2016

Dairilys Hernández Corcho. Lejos de lo Mediocre. Impresión digital, 2016

Dairilys Hernández Corcho. Soledad. Impresión digital, 2016

Dairilys Hernández Corcho. Soledad. Impresión digital, 2016

Tatiana Homar. Sobre mojado. Impresión digital, 2016

Tatiana Homar. Sobre mojado. Impresión digital, 2016

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Marketing para artistas

marketing-digitalEl dinero no cae del cielo. Si quieres lograr una venta efectiva de tus obras: visuales, audiovisuales… tienes que pensar antes de actuar, en otras palabras, aprender a venderte desde el marketing. ¿cómo? En este post Cristina te ofrece algunas ideas de cómo hacerlo. Empieza a utilizarlas ya!

cristina-amayaVendernos desde el Marketing

Por Cristina Amaya

La gran batalla de todos los artistas, independientemente de las crisis creativas que muchos sufren, y de la necesidad de buscar una forma de expresión propia que satisfaga sus expectativas y que sea reconocida y aceptada por los públicos, es poder vender lo que hacen.

El termino venta, es aceptado y asumido en el lenguaje común, como una acción de transacción en la que media el dinero como valor de intercambio, sin embargo para el marketing, en su noción más contemporánea, la acción de vender un producto empieza mucho antes de que esta transacción tenga lugar.

Este es un asunto muy importante que los artistas tienen que entender, pues muchas veces hay una resistencia pasiva a desarrollar acciones que conduzcan a una venta efectiva en términos monetarios. Es como si todo el mundo quisiera que el  dinero cayera del cielo sin hacer ningún esfuerzo previo.

marketing

Lo primero que tenemos que hacer con cualquier producto es lograr que el público lo conozca, lo reconozca y lo prefiera en su mente. Es venderle una diferencia, una ilusión, un significado, una promesa, una experiencia, un viaje imaginario a un mundo mágico, un sueño, en fin algo que lo lleve a querer compartir y “comprar” lo que hacemos y a compartir con nosotros nuestra vivencia.

Esto requiere un esfuerzo de comunicación inteligente y de un conjunto de  acciones coordinadas que demandan además de recursos, sobre todo pensamiento, y muchas veces el artista no quiere pensar sino que quiere resultados rápidos.

Esto lo he constatado en múltiples ejercicios con artistas, donde por no pensar con rigor, se venden como lo que no son, hacen promociones ineficaces, botan recursos y se agotan rápidamente por no lograr los resultados que esperan. Si es que alguno los tiene claros, lo que en la mayoría de los casos no se da.

Nunca olvidare un curso que impartí a realizadores de documentales, cuando entré al aula, un alumno dijo: nos salvamos, llegó la que nos va a enseñar a vendernos y yo le contesté: no, estás equivocado, llegó la que los va a enseñar a pensarse, para que después se puedan vender.

Haz un esfuerzo, arma un equipo y piensa antes de actuar. El éxito salvo excepciones, no cae del cielo.

 

De Cristina
Conversación con Cristina Amaya (I y II)
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Experiencia de Usuario & Plataformas culturales

¿Al diseñar o rediseñar tu web tienes en cuenta la importancia de las sensaciones, los sentimientos y la satisfacción de tus Usuarios? ¿Aun no lo tienes claro? Lee el post de Manuel y descubre una manera eficaz de comenzar a conocerlos.

Los usuarios y sus contexmanuel-alejandro-romerotos*

Por Manuel Alejandro Romero

Hace poco tuvimos el placer de recibir en la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana a Eric Reiss, prominente académico norteamericano residente en Dinamarca. De una manera peculiar, a ratos jocosa, pero ilustrativa, Reiss expuso una panorámica sobre la Experiencia de Usuario. Antes de ofrecerte detalles, te comento básicamente qué es la Experiencia de Usuario.

triangulo-experiencia-usuarioLa Experiencia de Usuario se resume en tres niveles, donde el usuario es sujeto y objeto: Acción, ¿qué hace?; Resultado, ¿qué obtiene?; y Emoción, ¿qué siente? Ello implica el análisis de la experiencia de interacción más allá de la simple relación entre usuario-producto.

Mi percepción sobre cómo crear, concebir y diseñar un producto digital cambió considerablemente luego de escuchar al profesor Reiss. Mientras él manifestaba principios tales como “Un producto digital es la virtualización de una realidad”, o “La representación de un contenido en un producto digital depende de los contextos” o “Los nombres de los contenidos de un producto digital se deben al discurso de sus usuarios potenciales y no a arbitrarias designaciones de los creadores del producto”; mis viejas visiones se reconfiguraban. Comencé a pensar en otras maneras de asumir proyectos que sintonicen con sensaciones, sentimientos, respuesta emocional, valoración y satisfacción del usuario respecto a un producto.

Semanas después tuve la oportunidad de probar las ideas que Reiss me había incentivado, mediante el rediseño del sitio web de un centro internacional perteneciente al Ministerio de Salud Pública. Aunque el proceso de rediseño todavía se halla en fase de investigación, como colofón de estas palabras desgloso las especificidades de esta etapa de trabajo -con sus respectivas tareas- que pudieran servir de referencia para emprendimientos culturales. Si bien el ejemplo que describo a continuación es genérico, podría aplicarse -con las modificaciones pertinentes- a sitios web artísticos-culturales como modelo y punto de partida para empezar a conocer a sus usuarios.

retinosis

Maqueta de diseño de la sección de contacto del sitio web del Centro Internacional de Retinosis Pigmentaria

Etapa 1 – Investigación

Destinada a la obtención de la mayor cantidad de información sobre el proyecto, los contextos y los usuarios.

Información relacionada con el proyecto

Definir:

  • Necesidades generales del proyecto
  • Temática general del producto a realizar o rediseñar
  • Objetivos de los clientes o emisores con el producto
  • Intensión comunicativa del producto (informar, entretener, alertar)
  • Tipología del producto que se desea

Estudio de usuarios (receptores)

  • Caracterizar a los usuarios (tipología, roles, etc.)
  • Definir perfiles de usuarios, procesos que realizan en sus contextos reales y los escenarios
  • Investigar sus necesidades (de información, formación, etc.)

En esta etapa te sugiero explotar el uso de las redes sociales. Las mismas te permitirán en corto tiempo generar comunidades en torno a temas específicos de interés, que posteriormente podrás investigar a partir de las propias funcionalidades que poseen estas plataformas. Además, te ofrecen la posibilidad de diseñar cuestionarios y establecer contacto directo con un grupo de personas con intereses comunes.

Estudio del contexto

Definir:

  • Características del contexto de uso (culturales, políticas, económicas, sociales y tecnológicas)
  • El modelo de negocio
  • Un banco de problemas del contexto de uso

Realizar:

  • Una matriz DAFO (FODA)
  • Flujogramas de procesos y actividades
  • Un estudio de mercado y/o de productos similares al que se quiere realizar o rediseñar

Este punto demanda el conocimiento de los Stakeholders, quienes serían aquellos afectados o influidos por la actividad del contexto de creación de los productos, también pueden incluirse los usuarios del producto a crear.

Espero que te haya resultado útil este post. Si aún no te animas a trabajar, este modelo puede servirte de guía para empezar a conocer a tus usuarios.

*Texto escrito especialmente para Competencias Digitales Culturales.

 

¿Qué opinas tú sobre la Experiencia de Usuario?

¿Quieres saber más sobre la Experiencia de Usuario, el Diseño centrado en el Usuario, Accesibilidad y Arquitectura de Información? Aquí tienes todos los detallesusabilidad

 

Manuel Romero, es graduado de Bibliotecología y Ciencias de la Información. Es profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana (U.H.). Sus principales líneas de investigación versan sobre el posicionamiento web, las comunidades virtuales y los estudios de la lectura.

 

En competencias digitales culturales

La imagen de marca un activo de gran valor para cualquier artista
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¿Te interesa usar infografías en tu web cultural?

El cubano se ofrece. Entrevista al fotógrafo Iván Cañas

El fotógrafo cubano Iván Cañas siente un especial interés en lo inmediato. Su obra se enmarca dentro del fotodocumentalistmo cubano, según la experta Grethel Morell, son aquellos que supieron mirar la otra Cuba. La investigación, el concepto y curaduría de Iván Cañas: La otra Cuba 1968-1998 estuvo a cargo de Grethel Morell, quien conversa en exclusiva con este reconocido fotógráfo en su nostálgico estudio en el Condado de Miami.

 

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Grethel Morell e Iván Cañas. Cortesía Grethell Morel

Entrevista a Iván Cañas

Por Grethel Morell

En el recién finalizado año quedó listo el libro Iván Cañas: La otra Cuba 1968-1988, que antologa veinte años de trabajo del reconocido fotógrafo, quien fuera corresponsal de la afamada e irrepetible revista Cuba Internacional en los años 70. Con gran parte de la obra inédita, estas páginas recogen cerca de 450 imágenes, organizadas entre reportajes, retratos, ensayos y fotografía de autor que hablan de la Cuba y los cubanos cotidianos desde un matiz neorrealista, desfogado y sin oratorias. Un libro de una generación y un tiempo histórico del que poco se habla sin caer en modismos, de la imagen espontánea y a la vez sutilmente conjeturada de una Isla y sus habitantes en pleno “fervor” de fijezas y variaciones.

Grethel Morell (GM): Trabajaste doce años en la revista Cuba Internacional, entre 1968 y 1980, publicación vanguardista del periodismo y la gráfica en Cuba y Latinoamérica, con un staff de diseñadores, editores y escritores de lujo y una dinámica de trabajo casi exclusiva para el momento, allí te convertiste en uno de sus fotógrafos más publicados, ¿cómo valora Iván Cañas la experiencia Cuba Internacional?

Iván Cañas (IC): La revista Cuba… estuvo ubicada de una manera muy especial en el periodismo cubano post- triunfo-revolución. No seguía la línea editorial de las otras publicaciones de la Isla en ese período. Comenzó a principios de los 60s en un formato muy parecido a la revista norteamericana Life, es decir, una revista gráfica donde la fotografía en especial tenía un papel protagónico. Poco después, en el 70, comenzó a llamarse revista Cuba Internacional y su proyección giró entonces hacia el exterior. Al estar en función de la aceptación en el extranjero, la revista proyectaba una imagen discreta en relación al énfasis en la Revolución. Sin lugar a dudas fue la publicación ideal para un fotógrafo…

GM: Mientras tus contemporáneos giraban fundamentalmente sus cámaras hacia los líderes verdeolivos y las grandes manifestaciones populares, Iván Cañas fotografiaba la gente común, retrataba con el elogio de la dignidad al cubano simple. ¿Por qué esa predilección hacia el obrero, el viejo, el negro, el proletario…?

Has trabajado diversos géneros en tu ya extensa carrera, fotografía de estudio, retratos, publicidad, fashion, paisaje, teatro, danza…. pero resalta con un acento muy personal el reportaje, el fotodocumentalismo. ¿Por qué ese especial interés de Iván Cañas en lo inmediato, en los ambientes, en la calle, en el documento?

 

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Obreros, Fábrica de Guaguas Girón, 1977

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Zafra del 70, Oriente

 

 

 

 

 

 

 

 

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Santa Clara en 26, 1968

IC: Siempre sentí que la fotografía era y es una forma de interpretar la realidad; esa teoría de que la fotografía es una reproducción mecánica no resiste un análisis serio. Si le damos a una persona la misma cámara con el mismo lente que a otra, y a ambos les pedimos retraten un tema en común, veremos que el resultado nunca será idéntico, lo cual prueba que el ser humano piensa y luego decide cómo retratar lo que ve, y sobre todo, interpretar lo que tiene a su alrededor. La fotografía es quizás la más joven de las llamadas Artes Plásticas: la pintura, el grabado, la escultura… Nunca me interesó retratar ni a líderes políticos, figuras del gobierno, deportistas e incluso artistas de la época. Lo hice y mucho, pero solo cumpliendo con mi deber como fotógrafo de una publicación. Lo que realmente me fascinaba, era retratar, documentar la vida de la gente de a pie, la gente humilde, el campesino, el obrero desconocido. Disfrutaba inmensamente cuando cumpliendo con mis obligaciones como reportero de la revista, me metía dentro de los pueblos de provincia y me rodeaba de legiones de gente humilde, en las fábricas, en los centrales azucareros, en las minas, en los campos de Cuba.

GM: Algunos fotógrafos de tu generación pueden agruparse en lo que yo nombro Nuevo Fotodocumentalismo Cubano, o Fotodocumentalismo Cubano de los años 70, que en esencia son aquellos que supieron mirar a la otra Cuba, la menos apologética, la menos reiterada, la menos trillada en carteles, masas y consignas. Y que de igual forma son parte ineludible de la historia de la Isla. Pero es la generación menos promovida, menos conocida. ¿Siente Iván Cañas que la Historia le debe algo?

¿Por qué siempre miraste a Cuba en blanco y negro? ¿Por una cuestión de técnica y época, o por el realismo dramático que favorece al estilo?

 

Caibarién. Foto del libro La otra Cuba. 1968-1988. Cortesía Grethell Morel

Caibarién, foto del libro La otra Cuba, 1968-1988.

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Caibarién, foto del libro La otra Cuba, 1968-1988.

 

 

 

 

 

 

 

 

IC: En realidad, fotógrafos apologistas de la Revolución abundaban… y era una actitud que funcionaba en aquel entorno, abría puertas. Siendo honesto, te diré que a mí, como artista, como testigo de la realidad que me rodeaba, no me interesaba dejar testimonio de algo que abundaba tanto… era el pan nuestro de cada día. A estas conclusiones arribo ahora que estoy inmerso en la misión de rescatar el testimonio de mi labor como fotógrafo en las pasadas décadas del 60, 70 y los 80s.

 

Sin título. Fábrica de Guaguas Girón, 1977, del libro La otra Cuba. Cortesía Grethell Morel

Sin título, Fábrica de Guaguas Girón, 1977, del libro La otra Cuba

Zafra del 70, del libro La otra Cuba, 1968-88. Cortesía Grethell Morel

Zafra del 70, del libro La otra Cuba, 1968-88

 

El uso del Blanco y Negro en la fotografía fue y sigue siendo mi preferido. El mundo del color es algo más industrial, mucho menos personal que el clásico Blanco y Negro. Una de las cosas que me encantaban de la revista Cuba… era que los fotógrafos no solo tiraban las fotos, también las procesaban y las imprimían en el cuarto oscuro. De esta manera el resultado de tu trabajo era mucho más personal que el de otras publicaciones donde quien tomaba las imágenes, no las procesaba.

Terminal de trenes, Caibarién, 1969, del libro El cubano se ofrece. Cortesía Grethell Morel

Terminal de trenes, Caibarién, 1969, del libro El cubano se ofrece.

GM: Tu fotolibro El cubano se ofrece es uno de los primeros títulos de ensayo fotográfico realizados en Cuba tras 1959, y actualmente su maqueta se encuentra en la prestigiosa Colección Permanente del Museo Reina Sofía, en España. ¿Qué significa para Iván Cañas la trascendencia de este libro?

IC: El cubano se ofrece, el primero de mis libros fotográficos, vio la luz en Ediciones Unión en 1982, pero en realidad fue hecho en 1969, trece años antes de que se publicara. Este libro, que al principio fue cuestionado por la dirección del Instituto Cubano del Libro, ya que según ellos ofrecía una visión “pesimista” de la Revolución, entonces le añadí algunas imágenes al final de su discurso para parecer menos “pesimista”. Muchos años después me dio la alegría de haber sido seleccionado como unos de los mejores Fotolibros Latinoamericanos de la historia con su correspondiente inclusión en varias ediciones antológicas, así como su adquisición para la Colección Permanente del Museo Reina Sofía.

GM: Compartiste vida y trabajo con grandes nombres de la intelectualidad cubana, como el pintor y diseñador Raúl Martínez, el músico Sergio Vitier, el escritor y guionista de cine Eliseo Alberto Diego, el fotógrafo y cineasta Mario García Joya (Mayito), el suizo que más influyó en la fotografía cubana Luc Chessex… Fotografiaste de una manera exclusiva al inmenso de las letras hispánicas José Lezama Lima. ¿Cómo influyó en Iván Cañas haber sido parte de ellos y de la historia?

IC: Raúl Martínez fue una figura clave en mi vida. Con su talento y dedicación me abrió los ojos y gracias a su magisterio, comprendí que la fotografía, como medio de expresión y realización creativa, era una carrera prácticamente infinita. Sergio Vitier más que un amigo, fue y será por siempre un hermano del alma. Nos conocimos en nuestra adolescencia y andamos juntos un largo trecho de nuestras vidas. Lichi Diego[1] fue un gran artista y una bellísima persona que formaba parte de nuestra época de gloria en la querida revista Cuba… Mayito García Joya marcó con su obra hitos en la Fotografía Cubana, tiene el mérito indiscutible de haber promovido nuestra fotografía en diversos escenarios mundiales con su labor aglutinadora y promocional; y Luc Chessex, el Suizo, uno de los más importantes fotógrafos vivos a nivel mundial, me ayudó a mí y a muchos de mis coterráneos a iniciarnos en esta carrera con su ya en aquel momento vasta experiencia y larga trayectoria en la fotografía. En el caso de Lezama Lima, lo conocí gracias al maestro Raúl Martínez, que una vez terminada la maqueta de El cubano se ofrece, me llevó a su casa para mostrársela… Aproveché esa visita para hacerle una serie de retratos que con el paso del tiempo han ido adquiriendo valor para coleccionistas y museos. Cuando me instalé en Miami en 1992, mi amigo de toda la vida, el fotógrafo José Alberto Figueroa, me guardó en su casa una parte importante de mi archivo. Tiempo después, arribado el 2010 cuando se cumplió el centenario del nacimiento del laureado escritor, Figueroa me recordó que entre mis negativos estaba esta serie que valía la pena mostrar, y se lo agradeceré por siempre, puesto que ha tenido un éxito espectacular.

GM: A diferencia de muchos artistas de tu época, provienes de una familia muy vinculada al arte, que además tenía el privilegio de una posición social favorable, en un país pobre y limitado. Fuiste músico, tuviste una relación directa con el teatro, la televisión, el cine… ¿Cómo determinó el contexto de los Cañas-Boix en el camino creativo de Iván?

IC: Obviamente, la herencia genética jugó un papel clave en mi orientación hacia el mundo del arte. Mi madre, Magali Boix, hija de un cantante lírico, comenzó su carrera como actriz primero en la radio, fue fundadora de la Televisión Cubana como locutora comercial, labor que alternaba con su trabajo como actriz de teatro, que continuó durante toda su vida en Cuba.

Mi padre Darío Cañas, también fue actor de teatro y cine, además de mago y prestigitador. Mi único hermano, Pedro Cañas es músico. Con ese entorno familiar, comencé mi acercamiento al arte como actor secundario con solo 12 años, en dos ocasiones tuve el privilegio de trabajar con Raquel Revuelta y su hermano Vicente. Al darme cuenta que las tablas no serían mi futuro, probé con la música y comencé con la guitarra. A los 16 años y dentro de las filas del ejército, unos amigos y yo creamos un cuarteto vocal, Los Olivos que años después y bajo la dirección de Luis Carbonell debutó como Los Cañas. Paralelamente al estreno del cuarteto ya había comenzado mis clases de fotografía con el maestro Raúl Martínez, y dos años después de haberme iniciado en el universo de la música, decidí dejar el brillo de las luminarias, la radio y la televisión y ocupar un puesto de fotógrafo que existía en la revista Cuba.

GM: Si te ofrecieran la posibilidad de volver a retratar Cuba, luego de más de 20 años de ausencia en tu imaginario, ¿qué tomarías?

IC: Volvería a algún pueblo de campo en el interior de la Isla para hacer El cubano se ofrece. Parte II.

GM: Defíneme en una frase qué ha sido para ti la Fotografía.

IC: La vida misma…

 

[1] Eliseo Alberto Diego. Nota de la editora
Imágenes: © Iván Cañas. Cortesía Grethel Morell.

 

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Iván Cañas (La Habana, 1946). Vive y trabaja en Miami, EEUU. Periodista. Fotógrafo y músico de profesión, fundador en 1966 del cuarteto Los Cañas, representantes de la nueva canción trovadoresca cubana. Fotorreportero de formación autodidacta. Discípulo del pintor cubano Raúl Martínez. Colaboró en las primeras ediciones del periódico Juventud Rebelde (1965) y trabajó en la revista de avanzada Cuba Internacional (1968-1980). Autor del libro El cubano se ofrece (Ediciones Unión, La Habana, 1982), considerado uno de los más apreciables testimonios fotográficos de Cuba y la época. Actualmente colabora como reportero gráfico de Notimex, La Agencia Mexicana de Noticias y trabaja como free lance en el campo de los portafolios y la publicidad.

El artista y su imagen de marca

cristina-amayaPor Cristina Amaya

Uno de los aspectos más interesantes en el mundo del mercado del arte es el de la generación de la llamada imagen de marca.

Generar una buena imagen de marca en la mente de los públicos requiere tiempo y esfuerzo sostenido, pero es un “activo” de gran valor para cualquier artista.

Para mí, uno de los aspectos más importantes relacionados con esta categoría, es el hecho de que cualquier imagen de marca se genera lentamente en la mente de los públicos y en la misma intervienen no solamente factores relacionados con la obra del artista y su imagen artística, su capacidad para sorprendernos, su técnica, su calidad etc. Sino que todos estos elementos van acompañados de toda otra serie de valores de índole subjetiva que van a completar esta percepción.

Todo lo que un artista haga: su posición ante problemas sociales, su actitud ante la vida, su comportamiento diario, su disciplina profesional, su tratamiento a colegas, su atención a la prensa y hasta su “look”, van a influir en la percepción final de su trabajo y su obra, y no van a poder separarse de ella. La imagen de marca va a ser total y va a comprender aspectos objetivos, subjetivos y discursivos.

kahlo-la-columna-rota-1944Un ejemplo maravilloso para explicar esto es el caso de la pintora mexicana Frida Kahlo. Frida fue un ser excepcional que sufrió de forma atroz físicamente y cuya obra es totalmente consistente con su vida. No podemos pensar en Frida, sin inmediatamente pensar en Diego Rivera, en la militancia política de ambos, en su defensa de la identidad mexicana a toda costa cuyo máximo exponente fue el uso de sus trajes típicos, en la bohemia de la época en la que vivió inmersa y en toda su posición ante el dolor físico, su familia, su pasión, su discurso existencial, sus gustos, su estilo y sus convicciones políticas.

Todo esto forma parte de Frida Kahlo, completa su obra y es imposible separarlo de ella. Esta es una imagen de marca muy fuerte y un ejemplo muy interesante.

Todo lo que hagan, digan o sientan será parte de su imagen de marca, de su sello único y diferente a todo. Piensen en ello.

 

En competencias digitales culturales

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Hipermedia. Claves para un post*

Por: Thais Gárciga

A la vuelta de este siglo móvil y ubicuo, nuestro cerebro se ve obligado a procesar más rápido y mayor cantidad de información diariamente. La mente conecta signos, símbolos, códigos, et… mediante asociaciones. Hilvanamos esos datos, a veces aislados, otras fragmentados, en un proceso de sinapsis similar a lo que el teórico Martín Barbero llama el conocimiento mosaico.

Así como las neuronas realizan sinapsis y relacionan elementos, el lenguaje de la web funciona sobre la base de enlazar nodos. Hipervincular nodos de información (hipertextos) mediante links fue la herramienta primigenia de la gramática hipermedial, y actualmente es la más utilizada. Su inserción no solo alteró el modo tradicional de leer (lineal), sino también la forma de estructurar el corpus de la redacción, la intención extratextual, la semántica y la intencionalidad de colocar links como datos adicionales en tanto valor agregado que enriquecen el material.

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Los sitios dinámicos y con un número considerable de visitas suelen ser aquellos que explotan las herramientas hipermediales, término que ya está mutando hacia otras clasificaciones como la transmedia. No obstante, la vértebra del lenguaje hipermedial continúan siendo los hipertextos, la multimedialidad y la capacidad interactiva del sitio. Cada uno de ellos es lo suficientemente abarcador y rico en definiciones como para extenderse en decenas de cuartillas, por tanto solo nos centraremos en el primero.

web

La finalidad del hipertexto no es sólo ampliar la información o legitimar el trabajo primario mediante la cita de fuentes externas relevantes. Los links responden a una política previamente pensada en función del propósito del sitio. En el caso de los emprendimientos artísticos con dominios virtuales deben tener en cuenta aspectos básicos como las características de sus públicos a la hora de elaborar sus post, insertar audio, video y vínculos a contenido externo.

¿Quiénes son los usuarios que conforman mi comunidad de seguidores en el blog, las redes sociales y mi sitio oficial?

¿Qué dispositivos utilizan?

¿Cómo dosifico la información de cada post o entrada para no abrumar a mi público?

 

El hipertexto es una solución eficaz y muy recomendable para las plataformas culturales que desean maximizar su marca en la web. En la actualidad se lee cada vez menos, pocas personas llegan a la última línea luego de tres párrafos seguidos, y en su lugar tienden a escanear el texto. De ahí que los usuarios dan click al enlace directo sin haber leído apenas las palabras que lo preceden o suceden. El ojo se detiene ante aquellos porque son campos que cambian de color de manera automática, es decir, resaltan ópticamente una vez que se inserta la dirección del mismo (url) dentro del párrafo.

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Lo primero sería tener en cuenta que no se trata de (re)llenar el texto de links. Muchas veces no podemos o no queremos publicar todo el material del que disponemos, por lo que se impone utilizar los hipertextos inteligentemente. La idea es colocar los necesarios, los que realmente le aporten al producto que vamos a publicar desde el punto de vista cognitivo, informativo, noticioso, legitimador, etc…

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La comunidad online es reacia a los post largos y varios bloques textuales seguidos. Un link es, de por sí, la invitación a romper con el modo secular de lectura enseñado y aprendido. A la par implica una interrupción que el usuario puede agradecer si ya ha leído demasiados párrafos consecutivos. Desde el momento en que resaltamos un nombre, una frase, le estamos diciendo al otro: “hey, pincha aquí”.

Ponerlos con una intención expresa. Determinar en qué posición: si en el primer párrafo, o segundo; la cantidad y el tipo de link (si externo o interno, documental u organizativo, si redirige a un mapa, un podcast, video, foto, infografía, multimedia,…). Tal decisión puede ejecutarse de manera empírica, o puede estar contenida dentro de las acciones que regula una política de identidad del sitio, un manual de estilo y corrección que la propia organización cultural se propuso establecer desde el principio, en tanto rasgo identitario de su proyecto en Internet.

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Hay quienes lo contemplan como parte de la visualidad (forma y estética), otros como pieza de la gramática hipermedial de los trabajos (contenido y semántica). En resumen, no se trata de una receta fija de tres links por post, o cada cuatro párrafos, un enlace. La decisión de cuántos y dónde ubicarlos responde a las necesidades y las normas visuales que cada organización cultural se propuso como parte de su estrategia para gestionar su marca en la web.

Existen varios ejemplos de plataformas artísticas cubanas que utilizan en sus sitios web, blogs y páginas de redes sociales los hipertextos de manera provechosa y atractiva. Hay quienes piensan que utilizar links que redirijan al usuario a páginas externas los invita a abandonar el sitio. Por otro lado, colocar enlaces externos es un modo de contrastar y confrontar los datos que desde el propio sitio se ofrece. Por ello se recomienda enlazar a url confiables, que no sean enlaces rotos y estén desactualizados.

Algunos ejemplos de plataformas que utilizan hipertextos con regularidad y los insertan con una intención expresa son Geo-gráficas y El Cine es Cortar. El primero se enfoca en el diseño gráfico e industrial con una concepción novedosa. El segundo es el nombre de la bitácora de cine desde la cual el editor Manuel Iglesias publica polémicas y noticias, entre otras informaciones, sobre temas que atañen a la cinematografía en la Isla.

Los anteriores no son los únicos ejemplos, junto a ellos podríamos mencionar, verbigracia, a Quinqué, plataforma dedicada a la fotografía. Más no podíamos obviar la presencia y el uso de herramientas, como los hipertextos, que estos espacios emplean. Desde el trabajo que cada uno desarrolla -ya sea visual o audiovisual; con la fotografía, el dibujo, el diseño; el video y el audio- se expanden y dan a conocer el resultado y/o el recorrido procesual de sus creaciones con las posibilidades que la galaxia hipermedial les ofrece y ellos han sabido potenciar.

*Texto escrito especialmente para Competencias Digitales Culturales

 

Thais Gárciga es periodista de la Revista de Cultura Cubana La Jiribilla. Sus intereses profesionales giran en torno a la comunicación hipermedia y el estudio de los emprendimientos culturales desde la perspectiva de género.

 

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