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12 Bienal de La Habana. Novedades

Queremos compartir con l@s amig@s del Circuito los temas que nos apasionan: el audiovisual y los emprendizajes en cultura, para suerte nuestra, tendrán una fuerte presencia en la Bienal de La Habana, el megaevento más importante dentro de las artes visuales en nuestro país, a inaugurarse el próximo 22 de mayo.

Por ello, estaremos posteando una serie de entrevistas a curador@s, artistas, gestores culturales… para conocer de primera mano los proyectos que presentarán en esta edición.

Comenzamos el primer post con una entrevista a Blanca López, curadora asistente a cargo de los proyectos del Medio Oriente, quien nos habla acerca de la participación de l@s artistas afgan@s, de vuelta a la Bienal de La Habana luego de 25 años de ausencia. Ella nos brinda detalles sobre la muestra de cine experimental argelino, y de las novedades editoriales de esta 12ma. edición.

“El público debe saber que la Bienal de La Habana es mucho más que un mes de intensa actividad cultural, más bien ese mes es solo una de las tantas etapas por las que atraviesa el evento.”

Blanca López

 

Novedades de la XII Bienal de La Habana

Una entrevista de Gretel Castillo para Circuito Líquido.

Gretel Castillo (GC): ¿Cómo ha sido el proceso de conformación de la nómina de artistas afganos luego de 25 años de ausencia en la Bienal de La Habana, y qué propuestas nos traen?

Blanca López (BL): El proceso de selección de los artistas del Medio Oriente resultó extremadamente complejo, y en esta oportunidad estuvo determinado por el tipo de pesquisa que llevamos a cabo. En las circunstancias actuales, realizar una investigación de campo en esta región no es nada fácil. Por lo tanto, fue fundamental el empleo de internet y de los escasos materiales que llegan a nuestro Centro de Información.

Ello hace que la participación programada de los creadores de este espacio tenga determinadas características. En primer lugar, se trata de artistas que han circulado en prestigiosos eventos internacionales, y su presencia en los medios es significativa. No obstante, aunque efectivamente no son para nada desconocidos, su incursión en el contexto cubano es casi inédita. Algunos ni siquiera radican en la región que representan, aunque todos reconocen su origen y continúan en estrecha vinculación con sus países.

En segundo lugar, y no menos importante, debemos tomar en consideración que el Medio Oriente, como región cultural, es muy diverso y excede el marco de lo que se entiende como zona geográfica. En esa misma medida se complejiza el debate, porque cada una de las naciones tiene sus particularidades, aun cuando las agrupamos en una misma área de estudio. Aunque exista un grupo de países que compartan un territorio específico, culturalmente ese espacio se expande; por eso muchas veces cuando hablamos de Medio Oriente incluimos también una parte de África Norte.

Además, por las propias características de la producción artística contemporánea en dichos países, fue un proceso arduo concretar la presencia de artistas que se ajustaran a los presupuestos curatoriales de una Bienal como la nuestra, donde apelamos a propuestas con un fuerte carácter procesual e interdisciplinario, y sobre todo, donde el contexto adquiera vital importancia. Invitamos a un número mucho mayor de artistas de los que realmente están participando, sin embargo, en ocasiones se les hace imposible llegar hasta Cuba.

Tengo la satisfacción de que en esta oportunidad contemos con la presencia de artistas de origen afgano, como es el caso de Aman Mojadidi, Jeanno Gaussi y Zolaykha Sherzad. Como ves, las mujeres son mayoría, algo bien interesante teniendo en cuenta el proceso histórico que ha vivido este país. Si a eso añadimos que estas artistas, que viven en el exilio aunque trabajan en estrecho vínculo con su país, se están acercando al contexto desde una sensibilidad muy particular, entenderás la relevancia de su participación.

Jeanno Gaussi, por ejemplo, está trabajando con artesanos, con estudiantes de arte, con choferes de bicitaxis, es decir, con la población en general. Su investigación está dirigida a representar visualmente el imaginario social del pueblo habanero. Creo es una manera muy interesante de acercarse a nuestro contexto, partiendo de sus propias tradiciones al introducir en sus propuestas elementos provenientes de la artesanía, del trabajo con manualidades, con miniaturas… En buena medida es ese acercamiento de imaginarios diferentes lo que distingue su trabajo y lo hace especial.

Jeanno Gaussi. Dreams on wheels

Zolaykha Sherzad. Grey Dress

Por otro lado, Zolaykha Sherzad, diseñadora de modas que ha devenido artista a partir de sus instalaciones realizadas con los trajes típicos usados por hombres y mujeres en Afganistán, se ajusta a la plataforma curatorial desde otra perspectiva. Es una muestra de cómo los límites entre las manifestaciones artísticas se diluyen y generan espacios de redefinición, no solo físicos o temporales, sino también -y sobre todo-, conceptuales. Particularmente interesante resulta el hecho de que estas piezas sean bordadas por artesanas afganas, funcionando como una fuente de empleo provista por Sherzad. Con ello se ha dinamizado la economía de diversas familias, al insertar a las mujeres en la confección de este vestuario tradicional, el mismo que veremos redimensionado en la Bienal.

Zolaykha Sherzad

GC: ¿Pudieras comentarnos un poco sobre las propuestas que vienen de la mano del cine experimental argelino en esta nueva edición?

BL: En esta ocasión, como parte de los artistas invitados a la bienal, hay dos creadores de procedencia argelina incursionando en la realización audiovisual: Didier Faustino y Mohamed Bourouissa. Ellos igualmente han circulado en otras bienales y eventos internacionales, y están llegando a La Habana con propuestas bien diferentes, pero ambos enfocados en el lenguaje audiovisual como herramienta.

En el caso de Mohamed Bourouissa ha tenido un proceso de intercambio y colaboración apasionante con la periodista Estrella Díaz y estudiantes de la Facultad de Medios Audiovisuales del ISA. Ha resultado una experiencia increíble pues ha sido todo a través de internet.

Didier Faustino. Exploring Dead Buildings

Por su parte Didier Faustino, arquitecto de formación, va a estar trabajando con la arquitectura cubana en ruinas, todo a partir del lenguaje audiovisual. Ambas son propuestas bien interesantes, al ser procesos colaborativos que implican a especialistas cubanos y la asistencia de diferentes micro-comunidades. No ha sido un trabajo único de autor, y creo puede ofrecer una idea diferente de la creación artística al diluir la figura del artista como único artífice.

GC: Por último, en cuanto a las publicaciones, ¿nos pudieras referir cuáles son las novedades editoriales para la XII Bienal de La Habana?

BL: La Bienal de La Habana se está planteando un cambio radical en esta oportunidad, no solo con respecto a otras bienales, sino en el funcionamiento propio del evento. Las publicaciones que se deriven de esta edición cobrarán entonces un protagonismo especial, pues probablemente sean de las pocas referencias que puedan quedar. Tengamos en cuenta que se trata de una bienal donde los procesos tienen el mayor peso, y en muchos de los casos no habrá un resultado objetual.

Para esta duodécima edición volvemos a presentar el catálogo general -enviado ya a la imprenta-, que estaremos lanzando en vísperas de la inauguración del evento. Como es lógico en una bienal con estas características, ha surgido el debate sobre si el catálogo previo puede o no responder al tipo de evento que estamos organizando, al contener únicamente una mínima muestra del trabajo de los artistas invitados y, en muy pocos casos, los bocetos de los proyectos presentados. En esta medida intentamos suplir dichas carencias, a partir de publicaciones digitales como el Boletín Ojeada, con Bárbara Avello al frente del grupo editorial. Normalmente es un boletín que propone la institución una vez al mes, y en la medida en que se acerca la Bienal ha ido cambiando la periodicidad, precisamente en respuesta a las necesidades del evento: de mensual a semanal, y luego cada tres días, para finalmente, durante la bienal, salir en días alternos.

Además del catálogo, siempre tratamos de tener otro grupo de publicaciones que se apeguen más a lo que realmente sucede durante el evento. En la XI edición, por ejemplo, se elaboró una multimedia con registros audiovisuales de lo acontecido. Es una labor ardua porque desde la edición pasada hemos venido interviniendo casi toda la ciudad. Hay que hacer un trabajo de registro muy intenso, a lo que muchas veces contribuyen no solo las personas encargadas de realizar esta labor, sino también los propios artistas o el público. Entonces, se trata de acopiar toda la información posible para que en diez o quince años exista una memoria de lo ocurrido en el evento. Este resulta, de igual modo, un material de gran importancia para los investigadores que no puedan asistir a la Bienal de La Habana o que permanecen en la ciudad por poco tiempo.

Lo mismo ocurre con el evento teórico. Varias veces ha tenido un libro previo a la realización del encuentro, pero en los últimos años hemos estado recopilando las conferencias con posterioridad. En esta ocasión la tarea debe tener un nivel de complejidad aun mayor porque, al cambiar las características de la bienal, también se transforma la estructura del evento teórico. Además de las tradicionales conferencias se incluirán charlas, talleres, intercambios… Por lo tanto, las publicaciones del centro tienen que tratar de alguna manera, de recopilar todo esto, más allá de un catálogo realizado con muchos meses de antelación y que no siempre recoge la magnitud de un evento como el que estamos preparando.

Paralelamente damos nuestros primeros pasos en el uso de las redes sociales y en eso hemos estado ahondando desde hace ya algún tiempo. Iniciamos probando un perfil para el Centro Wifredo Lam y desde la Bienal pasada tenemos uno para cada edición donde se habla del evento de manera particular. En esta oportunidad creamos un perfil para la XII Bienal de La Habana, en estrecho vínculo con nuestra página web, que ha sido muy bien acogido por el público. Desde allí intentamos mostrar al evento como un proceso en sí mismo, no como un producto acabado, sino en pleno desarrollo. El público debe saber que la Bienal de La Habana es mucho más que un mes de intensa actividad cultural, más bien ese mes es solo una de las tantas etapas por las que atraviesa el evento. Por ello en las redes hemos registrado todas y cada una de las visitas previas de los artistas que han estado en el centro, los procesos de trabajo de esos creadores y de nuestro equipo.

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